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Es un instrumento de gobierno que puede usar el presidente de EU, pero ¿para qué?

La primera la emitió George Washington en 1789 y desde entonces se han promulgado más de 13 mil en la historia de los Estados Unidos.

En su Constitución no hay una regla específica sobre el número de órdenes ejecutivas que puede firmar un presidente, por lo que su empleo queda a discreción de cada mandatario.

Algunos lo han usado muchísimo más que otros.

Según American Presidency Project (Proyecto de la Presidencia Estadounidense), de la Universidad de California-Santa Bárbara, que lleva el conteo de todas las órdenes ejecutivas emitidas en la historia de EU, ha sido Franklin D.Roosevelt (1933-1945) quién más uso este poder, ya que firmó 3.721 órdenes.

El flamante presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en esta semana ya emitió varias, siendo la mayoría polémicas.

En una ordenó retirar a su país del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, en inglés).

En otra autorizó la construcción del oleoducto Keystone XL, el cual transportará petróleo desde Alberta (Canadá) hasta Nebraska (EU).

En una más prohibió la ayuda estadounidense a organizaciones no gubernamentales y proveedores sanitarios en el exterior que asesoren sobre el aborto como una opción de planificación familiar.

Y en la más reciente, firmó para autorizar la construcción de un muro alrededor de toda la frontera con México, para contener la inmigración ilegal.

¿Pero qué es?

El presidente emite órdenes para administrar el Poder Ejecutivo del gobierno federal, y esas órdenes pueden estar relacionadas con casi todo, desde la decoración de la Casa Blanca hasta la política exterior del país.

“El presidente decide poner esas instrucciones sobre el papel y eso lo convierte en un documento oficial”, explica Ilya Shapiro, investigador del Instituto Cato.

El artículo 2 de la Constitución estadounidense es el que da autoridad a dichos documentos, ya que establece: “El Poder Ejecutivo será conferido a un Presidente de los Estados Unidos de América”.

¿Para qué se emiten órdenes ejecutivas?

En ocasiones las órdenes son emitidas durante guerras o para evitar crisis internas.

Por ejemplo, el 19 de febrero de 1942 el presidente Roosevelt firmó una orden ejecutiva para crear centros de detención para alrededor 120 mil japoneses establecidos en los EU. Dicha medida la tomó dos meses después del ataqué de fuerzas japonesas a la base militar estadounidense de Pearl Harbor.

En 1952, Harry S. Truman (1945-1953) emitió una orden en la que ponía la industria siderúrgica bajo control gubernamental. Su intención era evitar una huelga.

Incluso Obama decidió hacer uso de ellas, debido a que el Congreso se había negado a tomar medidas en determinados asuntos, según su punto de vista.

“Si ellos no van a hacer nada, haremos lo que podamos por nuestra cuenta“, dijo en julio de 2014.

Obama firmó 276 órdenes ejecutivas en sus dos periodos presidenciales (2009-2017), de acuerdo con el American Presidency Project

Polémicas

Se conocen como “leyes suaves”, y la mayor polémica es que las órdenes no requieren la aprobación del Congreso. Muchos consideran que se usan como una manera de eludir la autoridad.

Las órdenes ejecutivas son vistas por algunos con escepticismo porque le permiten al presidente tomar decisiones trascendentales sin necesidad del consentimiento del Congreso.

Aunque la Constitución de los Estados Unidos establece que ningún poder debería actuar de forma unilateral, el Congreso normalmente les da a los mandatarios plena libertad a la hora de implementar y administrar leyes y programas federales.

Pero dicha libertad es limitada, ninguna orden ejecutiva puede revertir una ley aprobada por el Congreso.

Trump ya ha firmado varias órdenes ejecutivas. Esto desde el 20 de enero, día en que tomó posesión.

Para muchos expertos el republicano está aprovechando el máximo poder que el Ejecutivo puede ejercer sin la ayuda del poder legislativo. Y no lo ven positivo para la democracia.

Y esto, según los mismos expertos, es culpa de Obama, ya que dio el ejemplo.

Obama ahora enfrenta el mismo poder que el usó anteriormente. Foto: Especial

“Lo que un presidente da, un presidente lo quita y eso es lo que los funcionarios del gobierno de Obama están a punto de atestiguar”, comenta el profesor Jonathan Turley, profesor de Derecho de la Universidad George Washington.

Turley hace clara alusión al hecho de que Trump puede anular cualquier orden ejecutiva de Obama, así como el sucesor de Trump podrá cancelar las que el republicano haga.

“Es una tremenda tentación para presidentes que, independientemente de su preparación previa, tienden a exagerar su poder. Usará toda la autoridad que ellos le dieron al presidente Obama para barrer con ese legado“, opinó el académico.

Con información de la BBC