La discusión sobre la precariedad salarial en México no es nueva, lleva más de 30 años y Gobierno y empresarios escudados en que aumentar los salarios provocaría inflación sin precedentes y, por ende, crisis económicas agudas, se aferran a mantener los salarios al mínimo, configurando así una sociedad mayoritariamente pobre y extremadamente desigual.

Las consecuencias de esta política económica nefasta han sido cuestionadas por la Organización Internacional del Trabajo, la ONU y ahora nada menos que por el presidente Trump, quien afirma que México compite ventajosamente con los Estados Unidos atrayendo la instalación de empresas norteamericanas en este País gracias a los bajos salarios de los trabajadores mexicanos y eso es muy cierto.

Es escandalosa la diferencia, mientras que en EU se pagan 20.8 dólares la hora en la industria manufacturera, en México apenas alcanza 2.3 dólares. Me da la impresión de que están equivocados, ¿cómo  es posible esa abismal diferencia? Pues lo es y, según lo documenta VAGUARDIA, el salario en México es 7.8 veces más bajo, ahí está la explicación de la precariedad de los salarios de los obreros mexicanos.

Por si algo faltara, durante el mes de agosto GM Saltillo realizó su paro técnico de 3 semanas mandando a su casa a mil 900 trabajadores de la Planta de Ensamble, según la compañía se toman medidas entre sindicato y empresa para que los trabajadores no resulten afectados, pero claro que sí los afecta, los líderes sindicales firman y salen ganando, en cambio los operarios tienen que buscarle, muchos emigran a buscar trabajo en Monterrey, eso es sólo un ejemplo de cómo se las gastan las empresas automotrices localmente. Ah, pero técnicamente es necesario.

Pero mientras los operarios mexicanos reciben salarios insuficientes para una familia de 5 miembros, los políticos se dan vida de reyes, vea usted: presidentes, secretarios de Estado, senadores, diputados, ministros de la Corte y sus asesores, consejeros electorales y gobernadores ganan igual o más que la aristocracia europea, para ellos no hay austeridad.

El Ejecutivo estatal tenía un sueldo de 92 mil pesos mensuales en diciembre de 2011, ahora asciende 118 mil 239 mensuales, y eso en tiempos de austeridad y con todo y megadeuda, pero luego ¿para qué sirven las empresas fantasma? Además es uno de los gobernadores mejor pagados, pero las clínicas del magisterio de la 38 siguen devastadas y a los pensionados les aumentaron 143 pesos después de que pretendían robarles el retroactivo y el raquítico aumento, gracias a que se ampararon, pudieron alcanzar para sus chuchulucos. 

En fin, la nobleza coahuilense no se priva de nada, pero tampoco el resto de la burocracia federal. Peña Nieto ha hecho recortes significativos al presupuesto federal, a la educación y al sistema de salud, sobretodo, pero ni un peso ha recortado a los salarios de su gabinete. 

La semana pasada el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, adelantó a diputados del PRI que en 2018 se prevé un presupuesto austero por un posible recorte de 80 mil millones de pesos.

A los que no les recortaron ni un centavo, al contrario, les aumentaron, fue a los partidos políticos y al INE, los partidos se llevarán 12 mil millones para la elección federal, el mayor presupuesto de la historia, lo que significa un millón de pesos por hora, usted dirá “¡no puede ser!”, así será.

¿Que México es pobre? No, es un País empobrecido por su clase política corrupta que está entre las más ricas del mundo.