Hace un año hicimos un pacto: "Y vamos por más"
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Con el primer aniversario de la aprobación del Pacto Civil de Solidaridad se refuerza el compromiso de organizaciones gay y algunos diputados por buscar el reconocimiento federal
Para las organizaciones gay, el Pacto Civil de Solidaridad -a un año de su aprobación-, tiene un saldo positivo, aunque advierten que debe darse un siguiente paso: hacer que los compañeros civiles sean reconocidos en instituciones como el Seguro Social, ISSSTE e Infonavit a través de modificaciones a las leyes federales.
"Ya ven, no pasó nada, a nadie se le cayó el pelo por que se haya aprobado esta ley", dijo Raymundo Valadez, líder de la organización Proyecto por Ti, de Torreón.
No obstante a que las organizaciones celebran un año del Pacto, el Partido Acción Nacional continúa con un recurso de acción de inconstitucional ante el Tribunal local, con lo cual pretenden que esta figura jurídica desaparezca.
Para la autora de la legislación, que en realidad fue una reforma al Código Civil de Coahuila para incluir la figura jurídica, la diputada Julieta López, el pacto es un logro importante para todos porque se reconoce a los grupos que por años fueron segregados; sin embargo, es tiempo de seguir avanzando para conseguir su reconocimiento por la legislatura federal.
Rompió la tranquilidad
Pero vayamos por partes: tras una larga discusión en la tribuna del Congreso local, finalmente, el 11 de enero de 2007, se aprobó la reforma al Código Civil de Coahuila para incluir la figura del Pacto Civil de Solidaridad.
La iniciativa original fue severamente criticada por el PAN, y la diputada López tuvo que modificarla para aclarar, sobre todo, que quienes adquieren el compromiso del pacto -sean personas del mismo sexo o no-, no tienen derecho a la adopción de menores.
Finalmente con el voto de la mayoría priísta la reforma fue aprobada por el Congreso y un día después publicada en el Periódico Oficial, para convertir a Coahuila en el primer estado del país en aprobar la unión entre personas del mismo sexo.
En el pacto no se les llama esposos, ni cónyuges; son compañeros civiles porque no es un matrimonio, sino un contrato en donde se ponen a salvo sus derechos como pareja, y para dar certeza jurídica en el caso de herencias y bienes que se adquieran durante el tiempo que dure la unión.
Es un avance
Para Carlos Llamas, dirigente de Comunidad de San Elredo, un grupo lésbico-gay de Saltillo, el Pacto Civil fue un gran avance en legislación en favor de estos grupos.
Pero, dice, hace falta mayor difusión de lo que significa "Pacto Civil de Solidaridad" para que todo mundo lo conozca y sepa que no es un matrimonio, sino una acción para proteger los derechos de quienes viven en pareja, aunque sean del mismo sexo.
"Debemos reconocer el esfuerzo de los diputados, y en especial de la diputada Julieta López, por haber iniciado este logro tan grande", dice Llamas.
Señala que valió la pena el pacto "porque ahora en Coahuila hay condiciones para que todos vivan en paz, no hay exclusiones".
En el grupo San Elredo los integrantes han tomado con seriedad el Pacto, dijo Llamas, les ha hecho conciencia que no es un juego y que se asume una responsabilidad de vivir en pareja.
Ahora sí hay igualdad
"Ahora sí se puede hablar de igualdad en Coahuila porque todos son tratados de la misma manera". Así resume el asunto Raymundo Valadez, dirigente del Proyecto por Ti de Torreón Sin embargo pide no quitar el dedo del renglón, y que los legisladores sigan haciendo leyes en favor de las minorías y las mujeres, que son los grupos más vulnerables.
También pide al Congreso del Estado que se legisle en favor de la salud sexual.
Mayor difusión
Para Aída Guadalupe García Badillo, dirigente de Eux Arte y Sida, otro grupo que protege a los homosexuales, el Pacto Civil también significa un avance impresionante en materia de derechos humanos para los grupos vulnerables.
"Fue un avance no sólo en México, sino en América Latina y el Caribe. Sin embargo a un año de haberse dado este beneficio y reconocimiento público de la desigualdad y que hay una cadena de discriminación, existen todavía pocos avances", dijo.
Pide a las autoridades difundir más el pacto como una herramienta de apoyo en su vida porque considera que son pocos las 90 parejas que se han unido en un año.
También considera que se debe dar el siguiente paso y pedirle a los diputados federales que el pacto se reconozca en legislaciones federales para que las parejas de quienes se unen puedan gozar el servicio médico, por ejemplo.
Por el siguiente paso
La diputada Julieta López, autora de la iniciativa, ha dicho que lo que sigue es buscar ahora que quienes están unidos a través del pacto tengan el beneficio de ser pareja.
Para lograrlo, está platicando con legisladores federales a fin de que exista una propuesta en la Cámara de Diputados para reconocer la figura jurídica del Pacto Civil y las sociedades de convivencia que hay en el DF.
"Debemos insistir en que las personas deben ser aceptadas y reconocidas como son, debemos respetarnos como seres humanos y no ver distinciones", explicó.
Sin embargo no todo es miel sobre hojuelas en esto del pacto; el PAN continúa con su lucha para que se elimine la figura jurídica a través de una acción de inconstitucionalidad.
"Y no es por homofobia -asegura José Antonio Jacinto Pacheco, coordinador de la bancada panista en el Congreso local-, sino porque el Pacto no es de utilidad y pone en riesgo a quienes se unen a través de éste".
Los panistas quieren que el Tribunal Local les de respuesta sobre su petición de acción de inconstitucionalidad y de salir desfavorecidos, entonces irán ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para exponer que la Constitución no prevé un pacto como el vigente en Coahuila.
Pacheco criticó el número de pactos -tan sólo 90-, lo que no llena las expectativas de quienes promovieron la aprobación de la reforma al Código Civil.
Dijo que quienes se unen en pacto están desprotegidos jurídicamente porque sólo en Coahuila se les reconoce y en forma limitada.