Coahuila intensifica prevención y vigilancia contra el gusano barrenador: Secretaría de Salud
La Secretaría de Salud reporta 190 infestaciones en animales y un caso humano ya recuperado; autoridades llaman a mantener una adecuada higiene, proteger las lesiones y solicitar atención médica inmediata.
TORREÓN, COAH.- La Secretaría de Salud de Coahuila mantiene acciones de vigilancia epidemiológica y prevención ante la presencia del gusano barrenador, luego de que hasta el momento se han identificado 190 infestaciones en distintas especies animales, entre ellas perros y ganado bovino, además de un caso registrado en una persona.
Eliud Felipe Aguirre Vázquez, secretario de Salud en el estado, informó que el único caso humano detectado en Coahuila se presentó en Saltillo y correspondió a un médico veterinario, quien recibió atención especializada y logró recuperarse satisfactoriamente.
El funcionario explicó que el paciente presentaba desde hacía aproximadamente dos meses una lesión en el pecho, condición que facilitó que una mosca depositara sus larvas en la herida. Gracias a la intervención del personal médico, la infestación fue controlada y la persona fue dada de alta.
Aguirre Vázquez señaló que, en el ámbito nacional, se han reportado más de 400 casos de infestación en humanos, principalmente en estados del sur del país, como Oaxaca y Chiapas, donde existe una mayor incidencia del problema.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud reforzó el llamado a la población para mantener una adecuada higiene personal, especialmente entre quienes presentan heridas abiertas o tienen contacto frecuente con animales por actividades ganaderas, veterinarias o de crianza.
Las autoridades recomendaron lavar las lesiones con agua y jabón, mantenerlas limpias y cubiertas, evitar la automedicación y acudir a una unidad de salud ante dolor intenso, secreción, mal olor, inflamación o la presencia de larvas. El uso de antibióticos deberá realizarse únicamente bajo prescripción médica.
El gusano barrenador se desarrolla a partir de las larvas de una mosca de mayor tamaño que las domésticas, caracterizada por una coloración azul metálica. Este insecto suele depositar sus huevos en heridas expuestas de animales o personas, donde las larvas se alimentan de tejido vivo.
La dependencia estatal aclaró que esta especie es distinta de la llamada mosca verde o “panteonera”, que suele desarrollarse en materia orgánica en descomposición.
La Secretaría de Salud reiteró que la detección temprana y la atención inmediata de cualquier herida son fundamentales para evitar complicaciones, por lo que continuará trabajando en coordinación con las autoridades pecuarias, los productores y el sector médico para contener riesgos y proteger la salud de la población.