Vigilarán no edificar cerca de aeropuertos
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"Con relación al problema de obstáculos en las inmediaciones de los aeropuertos, es muy importante que éstos no infrinjan las normas y recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), establecidas en el Anexo 14-Aeródromos-Volumen I (Diseño y operaciones de aeródromos)", dijo el director general de ASA.
México, D.F..- Romper la armonía entre el urbanismo y las operaciones aeroportuarias implicaría para las terminales aéreas, como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), perder la certificación que otorga la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI, por sus siglas en inglés), para ser un aeródromo internacional, de acuerdo con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) y la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA).
De acuerdo con ASPA, lo anterior implica vigilar que el entorno del AICM se mantenga en cumplimiento de las normas internacionales de obstrucción, y vigilar que no se construyan edificios altos en las inmediaciones de la terminal.
Los pilotos aviadores aseguran que en la actualidad todos los aeropuertos internacionales en México cumplen con tales normas de obstrucción, lo que significa que hasta el momento no existe edificio alguno que, dentro de la mancha urbana y cerca de la terminal, impidan o dificulten las operaciones de despegue y aterrizaje.
De acuerdo con Leonardo Sánchez, vocero de la ASPA, "el AICM es un ejemplo de aeródromo que cumple con las normas internacionales de obstrucción, lo que significa que en el entorno del aeropuertos no existe edificación alguna que obstruya las operaciones, y es necesario que se cumpla con esas disposiciones o de lo contrario se correría el riesgo de que la terminal perdiera la certificación que otorga la OACI".
Tanto especialistas de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) como del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) comentaron que es la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) la instancia encargada de vigilar el cumplimiento de tales normas.
Lo anterior surgió a raíz de que recientemente el director general de ASA, Gilberto López Meyer, advirtió que "uno de los aspectos más importantes y graves que afecta a los aeropuertos del país, no solamente a los de ASA (organismo dependiente de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes) y que pone en entredicho su viabilidad futura, es la construcción de edificios altos en sus inmediaciones, especialmente en las cabeceras de sus pistas".
Voceros de ASA explicaron que López Meyer se refirió a la necesidad de vigilar que no se intente construir edificaciones altas en las inmediaciones de las terminales aéreas, ya que se han dado casos en que una vez iniciada la construcción, resulta económicamente muy oneroso y engorroso tratar de darle marcha atrás.
Sin embargo, aseguraron que hasta el momento no hay construcción o edificio alrededor del AICM que pudiera representar un riesgo, por lo que las declaraciones del director de ASA fueron un llamado para que los administradores de los 19 aeropuertos internacionales en el país se mantengan vigilantes del cumplimiento de las normas.
López Meyer pidió a los administradores de la Red ASA, y a otros grupos aeroportuarios que laboran en el país, a establecer una vigilancia permanente para evitar y en su caso denunciar de inmediato ante las autoridades locales y federales las construcciones altas que afecten la operación normal de las terminales aéreas.
"Con relación al problema de obstáculos en las inmediaciones de los aeropuertos, es muy importante que éstos no infrinjan las normas y recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), establecidas en el Anexo 14-Aeródromos-Volumen I (Diseño y operaciones de aeródromos)", dijo el director general de ASA.
Lo anterior se refiere esencialmente al cumplimiento de las "superficies limitadoras de obstáculos", y muy particularmente con las superficies de aproximación y ascenso en el despegue (trapecios) y la superficie de transición (inmediatamente aledaña a la franja de seguridad de la pista).
La norma dice que también es importante estar alerta de obstáculos altos como torres y antenas, que pudieran interferir con las áreas de protección de los procedimientos de aproximación y ascenso por instrumentos establecidos para las pistas de los aeropuertos.
La recomendación es siempre hacerlo del conocimiento de la autoridad aeronáutica (DGAC/SCT) para su análisis, ya que se requiere aprobación previa antes de que se instale o construya un obstáculo, que pueda eventualmente afectar las operaciones de un aeropuerto.
Además de evitar la edificación de construcciones altas en sus inmediaciones, López Meyer recomendó deshacerse de las aeronaves abandonadas y buscar fórmulas para hacer negocios mediante el aprovechamiento de espacios ociosos en la periferia.
En una reunión con Administradores de los Aeropuertos de la Red de ASA hace una semana se acordó adoptar las medidas prácticas necesarias para deshacerse de las aeronaves abandonadas, las cuales además son focos de contaminación e infecciones.
Asimismo, se giraron instrucciones de explorar la posibilidad de realizar nuevos negocios en los terrenos propiedad del organismo, aledaños a los aeropuertos, que ahora permanecen ociosos y que no afectan la operatividad normal de los aeródromos, a fin de mejorar sus condiciones económicas.