Un veterano británico saluda ante una tumba de un camarada caído en el cementerio militar británico en Bayeux (Francia). Fot EFE/Andy Rain
La "Operation Overlord" marca el principio de la liberación de Francia y de Europa occidental por los aliados.
Caen, Francia.- El Día D, el mayor desembarco bélico de la historia, marcó el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial. Pero la operación, de la que  hoy se cumplen 70 años, forma parte también de la vida cotidiana de Normandía incluso pasadas tantas décadas.

Como parte de los actos conmemorativos, la reina Isabel II será la encargada de hacer sonar por primera vez la "Campana de la Paz y la Libertad" en la bella catedral de Nuestra Señora de la pequeña localidad de Bayeux. Lo hará acompañada de ocho jóvenes de naciones que estuvieron en guerra a mediados del siglo XX.

Con el gesto simbólico del tañido de la campana de 1.150 kilos de peso se espera conseguir un mayor acercamiento entre las naciones y los pueblos del mundo, en el espíritu que impregna hoy Normandía: las banderas de ganadores y perdedores juntas, un homenaje a lo internacional y multitud de lenguas.

Soldados estadounidenses, británicos, canadienses y polacos formaron el corazón del ejército de desembarco. Pero también había 177 franceses encargados de liberar la zona de los ocupantes alemanes durante el Día D (conocido en Francia como "Jour-J" y "D-Day" en inglés).

La mayor parte de los combatientes franceses actuó en tierra firme, como resistencia ante la Wehrmacht. Destruyeron importantes redes de comunicación y rutas de transporte usadas por los alemanes en el Atlántico a la altura de Normandía. Los nazis habían intentado proteger las costas a lo largo de miles de kilómetros, desde Noruega hasta España, para prevenir posibles ataques.

El ejército alemán esperaba sin embargo que la operación fuese en Pas-de-Calais, la zona más estrecha del Canal de la Mancha. Y los aliados bombardearon el lugar para distraer a sus enemigos de los verdaderos preparativos a unos 300 kilómetros de distancia, más al sudoeste.

La "Operation Overlord", con el desembarco del 6 de junio de 1944 -planeada durante años y pospuesta por cuestiones climáticas-, marca el principio de la liberación de Francia y de Europa occidental por los aliados. Simultáneamente fue avanzando el Ejército Rojo en el frente Este.

Los aliados transportaron unos 150,000 soldados que bajaron a tierra en 3,100 botes de desembarco. Por el Atlántico, frente a las costas de Normandía, cruzaron 1,200 buques de guerra. Desde el aire el avance de las tropas fue protegido y apoyado por 7,500 aviones.

Frente a esta gran armada, los alemanes tenía sólo unos 50,000 infantes de marina y pocos aviones, porque habían calculado y planificado mal las posibilidades de avanzada del enemigo.

En mismo Día D hubo unos 4,400 muertos entre los aliados. Hasta la toma de París en agosto de 1944 murieron unos 200,000 alemanes y 70,000 aliados. En Normandía, que quedó arrasada por los combates, perecieron hasta 20,000 civiles.

Hoy en día la historia bélica sigue siendo palpable en la región: no hay ninguna playa extensa o monte estratégico donde no haya restos de búnkeres alemanes o fortificaciones. En muchos casos no se trata más que de unos pocos fragmentos, pero en otros hay áreas muy grandes como las baterías en Pointe du Hoc o Longues-sur-Mer, donde hubo encarnizados combates.

Hay además más de 30 museos y centros históricos en la zona. El de Caen, por ejemplo, alberga el búnker recientemente renovado del general alemán Wilhelm Richter, que fue clave en los combates de las primeras semanas.

Los nombres en clave utilizados para las zonas de desembarco, Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword, siguen presentes en el día a día. Hay campings, cafés o restaurantes que atraen con esos nombres a los omnipresentes turistas de Normandía.

Aparte de algunas excentricidades, hay también monumentos y cementerios que sirven como lugares para la reflexión y la memoria. Los estadounidenses tienen un enorme cementerio-parque junto a la playa de Omaha, con vistas directas al lugar del desembarco. Los británicos cuidan a sus muertos en Bayeux. Y las cruces negras de las tumbas de los soldados alemanes -el color blanco está reservado a los aliados- se encuentran sobre todo en La Cambe.

El recuerdo histórico incluye ideas algo estrafalarias. Un comerciante cerca de la catedral de Bayeux ha decorado su tienda con motivos de la batalla: entre las quiches y ensaladas hay figuras en miniatura, buques diminutos, tanques y muñecos de paracaidistas que reproducen escenas del desembarco.

Internet - [Campana de la paz de Bayeux] (http://dpaq.de/NNRo2) - [Museo y Búnker de Caen] (http://dpaq.de/QUmMC) - [Museos sobre el Día D en Normandía] (http://dpaq.de/8YAei) - [Conmemoración del Día D] (http://dpaq.de/CcseD)

Por Gerd Roth/DPA