Profeco revela cuáles productos no son jamón aunque lo parezcan: estas marcas están en la lista
Profeco reveló embutidos en México que simulan ser jamón sin cumplir la norma oficial, al contener más fécula y soya, menos proteína y etiquetado irregular
Un análisis reciente del Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), reveló que varios productos alimenticios comercializados como si fueran “jamón” no cumplen con las normas oficiales para ser etiquetados como tal.
La investigación publicada en la más reciente edición de la Revista del Consumidor identificó una amplia gama de artículos que, pese a tener apariencia, textura o empaque similar al jamón, en realidad son embutidos cárnicos no regulados bajo la normativa correspondiente.
TE PUEDE INTERESAR: ¡Cuidado! Profeco alerta por fallas riesgosas en vehículos de Honda y Acura... ¿De qué se trata?
¿QUÉ ESTABLECE LA LEY MEXICANA SOBRE EL JAMÓN?
La Norma Oficial Mexicana NOM-158-SCFI-2003, que regula los requisitos de etiquetado y composición para productos etiquetados como “jamón”, indica que solo pueden llamarse así aquellos elaborados con pierna trasera de cerdo, muslo de pavo, o una combinación de ambos. Además, deben cumplir parámetros específicos en contenido de proteína, humedad y fécula.
En total se analizaron 40 productos comercializados en México, de los cuales una parte importante no se presentó como jamón en su denominación oficial, pero sí lo simulaba en su presentación visual y nombre de marca. Entre los artículos estudiados se encuentran:
- 14 jamones de pavo comerciales
- 4 jamones de pierna comerciales
- 2 jamones de pavo y cerdo comerciales
- 1 jamón de cerdo y pavo comercial
- 3 jamones económicos de pavo y cerdo
- 2 jamones económicos de pavo
- 1 producto vegano tipo jamón
- 13 embutidos cárnicos con diversas denominaciones
Ya lo sabes, por un consumo informado, la Revista del Consumidor está siempre a tu lado.
— Revista del Consumidor (@RdelConsumidor) July 1, 2025
En versión impresa o digital, ¡léela, disfrútala y compártela! https://t.co/GYbKFvTFJA pic.twitter.com/NUZRqpDyDo
EMBUTIDOS QUE SIMULAN SER JAMÓN Y SON COMERCIALIZADOS EN MÉXICO
Los productos que no cumplen con la normativa presentan en su mayoría una composición elevada de soya, fécula por encima del 10 %, y menor contenido proteico respecto al jamón tradicional.
Entre los productos señalados por Profeco por simular jamón sin cumplir con los requisitos normativos, se encuentran artículos etiquetados como:
- “Embutido cárnico cocido”
- “Embutido cocido con pavo”
- “Producto cárnico cocido”
- “Embutido cocido de carne de cerdo y pavo”
El estudio halló que estos productos no solo presentan ingredientes fuera de norma, sino también fallos en la información de sus etiquetas, como contenido neto incorrecto, niveles inexactos de sodio, proteína o grasa e incluso niveles de aditivos por encima del límite permitido.
MARCAS DE EMBUTIDOS QUE SIMULAN SER JAMÓN
Algunas marcas que figuran entre los productos analizados por aparentar ser jamón incluyen:
- Alpino Tradicional embutido
- Aurrera cocido de pavo y cerdo embutido cocido
- Aurrera embutido cocido de pavo
- Bafar clásico embutido cárnico
- Chimex Cocido embutido cárnico
- Duby cocido embutido
- Galicia Virginia producto cárnico cocido
- Galy Galicia embutid cárnicos
- Kir Clásico embutido
- Kir Lunch embutido
- Nutri Deli embutido cocido de cerdo y pavo
- San Antonio embutido cárnico
- Tres Castillo embutido cárnico cocido
EMBUTIDOS Y PRODUCTOS QUE NO CUMPLEN CON EL ETIQUETADO
- Aurrera Embutido cocido con pavo, 500 g: contiene menos contenido neto del que declara la etiqueta.
- Galy Galicia Embutido cárnico: excede el límite permitido de nitritos (163 mg/kg frente a los 156 mg/kg autorizados).
- Bafar Clásico Embutido cárnico, 400 g: declara 9 % de grasa, pero solo tiene 5.7 %. Además, incumple con la claridad en su información.
- Tres Castillos embutido cárnico cocido a granel: declara 9 % de proteína, pero contiene solo 8 %.
Profeco advierte que en todos estos casos las empresas no demostraron de forma clara ni técnica por qué sus productos no deben ser considerados como imitaciones de jamón. Tampoco existe una norma oficial mexicana que regule el uso del término “embutido cárnico”, lo que deja espacios de ambigüedad y posibles engaños al consumidor.
🌞 Este mes de julio, la Revista del Consumidor trae para ti:
— Revista del Consumidor (@RdelConsumidor) July 1, 2025
¿Todo lo que dice "jamón" dice la verdad? Te traemos un #EstudioDeCalidad para averiguarlo 🔎
Si sales de vacaciones, te traemos los mejores tips para planear tu viaje, evitar fraudes y #CuidarTuDinero 🏖️ pic.twitter.com/SoTwsA2bSn
TE PUEDE INTERESAR: Estas cremas corporales por menos de 100 pesos superan en calidad a marcas caras, según Profeco
¿QUÉ RIESGOS CONLLEVA EL CONSUMO DE ESTOS PRODUCTOS?
Además del menor aporte nutricional derivado de la mayor cantidad de soya y fécula, el consumo regular de productos con altos niveles de sodio, grasa y aditivos como los nitritos puede tener consecuencias para la salud, en especial en personas con hipertensión, problemas renales o riesgo cardiovascular.
Profeco ofrece una serie de recomendaciones para quienes buscan adquirir jamón u otros productos similares:
1. Leer las etiquetas cuidadosamente: verifica que el producto esté etiquetado oficialmente como “jamón” y revisa el tipo de carne con la que fue elaborado.
2. Evita confusiones visuales: muchos productos imitan la apariencia del jamón, por lo que no basta con el color o el nombre comercial.
3. Revisa los sellos de advertencia: los productos con múltiples sellos (exceso de sodio, grasas saturadas, etc.) deben ser consumidos con moderación.
4. No te guíes solo por el precio: los productos más económicos pueden contener menores niveles de proteína y más aditivos.
El informe de Profeco pone en evidencia una falta de regulación específica sobre productos que aparentan ser jamón y una zona gris en el etiquetado de embutidos cárnicos. La recomendación principal para los consumidores es informarse, leer las etiquetas y tomar decisiones conscientes al momento de realizar sus compras, privilegiando productos regulados y con valores nutrimentales claros.
La autoridad invita a las personas consumidoras a consultar el estudio completo a través de la Revista del Consumidor y a presentar cualquier denuncia en caso de detectar irregularidades en productos alimenticios.