Vaticano preocupado por prostitutas y 'sin techo' de Latinoamérica
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Ciudad del Vaticano.- El Vaticano expresó hoy su preocupación por las prostitutas, los 'sin techo' y los niños de la calle en América Latina, al llamar a los católicos a atender estos flagelos sociales.
El Pontificio Consejo para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes calificó de 'tragedia' la realidad de las mujeres víctimas de la prostitución las cuales, denunció, la mayoría de las veces se encuentran cautivas de redes criminales.
'Trabajan en las calles, encerradas y esclavizadas sin una mínima posibilidad de defensa', señaló el escrito producto de un encuentro sobre la pastoral de la vía pública entre autoridades vaticanas y religiosos de América Latina.
En la reunión participaron obispos, sacerdotes, religiosas y laicos procedentes de Argentina, Bahamas, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú e Italia.
En el marco de la reunión los asistentes denunciaron que la 'trata de blancas' está formada por 'potentes redes' las cuales actúan en los países de origen, de tránsito y destino.
'El comercio de seres humanos, en particular de mujeres, menores de edad, niños y niñas, se ha convertido en un negocio global, el tercer crimen más lucrativo después del tráfico de armas y drogas', sostuvieron.
'Estas se han convertido -agregaron- en las esclavas del siglo XXI.
Señalaron que existen 'muchas dificultades' para que este flagelo sea condenado jurídicamente como delito, ya que a las prostitutas no las consideran víctimas.
Por ello consideraron como fundamental reconocer este flagelo como un 'acto de violencia', una 'ofensa a la dignidad de la persona' y una 'grave violación de los derechos humanos fundamentales'.
El Vaticano pidió también tomar conciencia de la situación de los niños de la calle quienes sufren violencia, miseria y abusos.
Según el texto los infantes que sufren el rechazo de sus familias con mayor facilidad huyen a las calles y se tornan presas del tráfico de drogas y de organizaciones criminales, cuando no terminan en prisión.
Asimismo se refirió a la 'población de la calle' o 'sin techo', un grupo heterogéneo cuyo común denominador es la miseria absoluta, vínculos familiares frágiles, no poseer vivienda convencional y hacer de la calle su espacio de vida.
Estableció que estas personas, carentes de vivienda, se encuentran en condiciones de 'vulnerabilidad' y obligadas a depender de los demás.
Tienen como referencia el convivir en pequeños grupos solidarios, con una identidad carente de autoestima, remarcada por actitudes de rechazo, desprecio, discriminación, maltrato o indiferencia, añadió.
Ante estas situaciones 'las estructuras así como el estilo de vida de los católicos deben reflejar siempre el rostro sencillo de América Latina para facilitar un acercamiento a los desheredados', ponderó la nota vaticana.