¿Cuánta agua debo beber al día?... adiós al mito de los 2 litros
Beber 2 litros de agua al día no es una regla universal. Descubre cuánta agua necesitas realmente según tu cuerpo, clima y estilo de vida
La idea de beber 2 litros de agua diarios surgió como una recomendación general, no como una regla médica estricta. En realidad, el cuerpo humano tiene mecanismos precisos para regular la hidratación, y la sed es uno de los más eficaces. Ignorarla o forzar el consumo puede ser innecesario.
Expertos en nutrición coinciden en que las necesidades hídricas dependen del metabolismo y del gasto energético diario. Una persona sedentaria en clima templado no requiere la misma cantidad de agua que alguien físicamente activo o expuesto a altas temperaturas.
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Además, una parte importante del líquido diario proviene de los alimentos. Frutas, verduras, sopas y bebidas también cuentan como ingesta de agua, lo que reduce la obligación de beber grandes volúmenes únicamente en forma líquida.
POR QUÉ EL MITO DE LOS 2 LITROS YA NO APLICA
El mito persiste porque es fácil de recordar y comunicar, pero carece de base personalizada. Estudios recientes señalan que obligarse a cumplir una cantidad fija puede generar incomodidad e incluso desequilibrios en casos extremos.
Factores como el peso corporal, la edad y la masa muscular influyen directamente en la cantidad de agua necesaria. Por ejemplo, personas mayores suelen sentir menos sed, mientras que atletas requieren mayor reposición hídrica.
También influyen el clima y la altitud. En zonas calurosas o secas, el cuerpo pierde más líquidos a través del sudor y la respiración, lo que incrementa la necesidad de hidratación adecuada sin depender de cifras universales.
SEÑALES CLARAS DE UNA BUENA HIDRATACIÓN
El color de la orina es uno de los indicadores más confiables. Un tono amarillo claro suele indicar una correcta hidratación, mientras que colores oscuros pueden alertar sobre déficit de líquidos.
Otro signo clave es la energía diaria. La deshidratación leve puede causar fatiga, dolor de cabeza y dificultad para concentrarse, síntomas comunes que muchas veces se atribuyen al estrés.
Escuchar al cuerpo sigue siendo la recomendación principal. Beber cuando hay sed y acompañar comidas con líquidos suele ser suficiente para la mayoría de las personas sanas.
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DATOS CURIOSOS SOBRE EL CONSUMO DE AGUA
• El cuerpo humano está compuesto por aproximadamente 60 % de agua
• Comer frutas y verduras puede aportar hasta 20 % del agua diaria
• Beber en exceso también puede ser perjudicial en casos extremos
• La sed es un mecanismo más confiable de lo que se cree