Hay imposibles
COMPARTIR
El derecho Tyler Clipper de los Nacionales es líder en victorias por las Ligas Mayores. Siendo que para nadie será sorpresa que un pitcher esté al frente del departamento, en cualquier beisbol, tratándose de un relevista jamás sucederá al mejor nivel del mundo.
El récord de más triunfos, por un lanzador que en una campaña no haya logrado abrir siquiera un juego, es 18; Elroy (Roy) Face compiló 18-1, en 1959. Podemos decir que le dio un gran susto a los líderes, pues su total fue suficiente para el quinto lugar, atrás de Warren Spahn, Lew Burdette, Sam Jones que sumaron 21 por testa y Johnny Antonelly cerró con 19. De hecho, Vern Law que era compañero de Face con los Piratas y abrió 33 partidos, empató sus 18 triunfos. Spahn y Burdette hacían letal duo con los Bravos de Milwaukee; pero fue el segundo quien empezó Septiembre a la cabeza de la categoría, entonces con 18. Sea o no difícil de creer, "Roy" Face, que apareció ese año en 59 juegos, insistimos que todo en relevo, tenía marca perfecta de 17-0 al 31 de Agosto. Sin embargo, en el último mes tuvo la cifra más baja de salidas (7) con excepción de Abril (5), pues la inauguración fue hasta el 11. Y hay otro dato muy importante: Face sólo lanzó 93.1 entradas, quedando a 198.1 IPs del mejor, Spahn con 292.
De poner lo anterior en perspectiva, y saber que en nuestro beisbol hay no sólo un caso, sino varios donde relevistas han encabezado al circuito en triunfos; pero todavía más posible es que puedan terminar sin derrota alguna o impresionante porcentaje de ganados y perdidos, entenderíamos la ilógica, al grado de ser absurda la regla para una triple corona de pitcheo en el béisbol mexicano. Face tuvo .947 en 1959, cuando Jones ganó 21 juegos y fue el mejor de efectividad (2.83). Se le escapó el triple honor por falta de 33 ponches, ya que Don Drysdale recetó 242 vs 209 de Jones. Aparte de los poquísimos innings de Face, tuvo 2.70 en carreras limpias y apenas 69 Ks. ¿Imagina la injusticia que habría sido? Pero nos desviamos, por la oportunidad.
Volviendo a relevistas con gran cifra de triunfos, en la Americana hay 2 registros de 17, que es la marca, y muy pegados: 1974, John Hiller (Tigres) y 1976, Bill Campbell (Mellizos). Aquel perdió 14 vs solo 5 de Campbell. Lo que hace fabulosas sus actuaciones es que trabajaron 150 y 167.2 episodios, en orden. Para esto, dicha pareja solía ser el último lanzador del juego en que laborarán, pues eran cerradores a la antigua; de 3 entradas con frecuencia. Campbell participó en 78 juegos, siendo el último pitcher 68 veces y lo acompaño con 20 rescates. ¿Hiller? 59, 52 y 13. A propósito, la máxima cantidad de capítulos para un relevo en un año, es fenomenal: 208.1 por Mike Marshall, en 1974 cuando apareció en la friolera de 106 encuentros, terminando 73 con 31 salvamentos. No por nada fue el 1er. relevista que ganó el Cy Young, pues además tuvo 15-12, en triunfos y reveses.
Hace par de meses vimos un programa donde Marshall era el protagonista. Ha dedicado años a pulir el arte de la mecánica para pitchear. La demostración fue por un pupilo al revirar hacia la 2da. base, sin cambiar la postura sobre la loma, solo retirando el pie de la placa, con un movimiento que a la gran mayoría le tronaría el brazo.
edalmada@pasandolabola.com