¿Nuevo partido?
COMPARTIR
Una vez más lo dejo por escrito, cuando quiero clarificar mis torpes ideas en política, abrevo de la literatura. De la buena y eterna literatura. Y el mejor y más claro ejemplo de lo anterior, es esa obra bella y extraña, ínsula en el mar de mediocridad y exceso de papeles. Me refiero a la única novela escrita por el príncipe G. Tomasi di Lampedusa, "El Gatopardo."
Y es en ésta donde encuentro la cita justa, perfecta, con la cual y por lustros, se define a la política mexicana: "Si queremos que todo siga igual, es necesario que todo cambie". La retórica es verdad. La propuesta huera, falsa, de cambio, es mentira podrida que se enjareta a diario a miles de mexicanos famélicos que efectivamente, todo se tragan por el estado de indigencia en que estamos. El sistema de participación política en México marca a la letra de privilegios y patrocinios a partidos, con miras a "fortalecer la democracia". Tener la franquicia de un partido político da para vivir bien. Pero, siempre debería verse con cuidado, escepticismo e incluso, con desconfianza, el nacimiento de un "nuevo" partido político que ahora sí, "hablará por las mayorías" y "escuchará a la gente". Se habla entonces de una sobreabundancia de participación ciudadana: la participación enfocada al populismo (el caso del PRI) y otra porción y participación amparada igualmente en la "gente", enfocada a mantener los privilegios de los plutócratas (el PAN).
Tener un partido político equivale a un pedazo de paraíso en la tierra. Tener un partido político equivale a viajar gratis siempre. Equivale a que uno le paguen los gastos, los hoteles y los restaurantes de por vida. Y ya luego, a toda la parentela, incluyendo a los compadres, faltaba más. Hay "políticos" que nacen "políticos" y mueren siendo "políticos"; es decir, no se les conoce
otra ocupación, empresa ni trabajo alguno, así de generosos son en su sacrificio por el pueblo de México.
La fuente pide el anonimato, es la guapa profesora ABC. Ella, maestra en una escuela pública, fue llamada a la dirección. Allí, su directora le acerca un cuestionario, le pide lo llene y luego, le pide la copia de su credencial de elector "para completar el trámite". A lo cual, mi amiga, velozmente pregunta: "A caray, ¿cuál trámite?" la directora le receta lo siguiente: "No se alarme profesora, es para la creación de un nuevo partido político, se va a llamar Partido Primero Coahuila. pero es del PRI". Mi amiga pela lo ojos, alega que se le olvidó su credencial y se retira de la oficina.
Â
Esquina-bajan
Pero no, mi amiga no se queda contenta, regresa sobre sus pasos y le pregunta a la directora que ahora, se dedica la política y no a la educación: "Oiga profesora menganita, ¿y quién va a estar al frente de este nuevo partido?" La respuesta es inmediata, sin vacilar y sin duda. Mejor aún, en la respuesta de la profesora anida la raíz del autoritarismo que ahora, empieza a tomar forma en un "nuevo" partido: "es Carlos Ariel Moreira, profesora".
Ojo con los tiempos utilizados, "es" Carlos Ariel, no dijo "va a ser Carlos Ariel Moreira". Con diversas variantes, la anterior anécdota me la platicaron no menos de cinco involucrados diferentes, en la semana del 17 al 22 de mayo. Para el día 27, VANGUARDIA daba la noticia: "Quieren crear nuevo partido". Quien figura o quien ha prestado su nombre para aparecer como "líder" de este nuevo partido estatal, es el diputado Jesús Contreras Pacheco, quien militó en las filas del PRI por 40 años.
El gobierno de Humberto Moreira se autollamó "de la gente". El PRI de su hermano, Rubén Moreira, dice que es de la "gente" y tan es así, que pueden sacar de sus casas a miles de señoras a parlotear con sus cacerolas. El PAN también dice que representa los intereses "de la ciudadanía".
Â
Letras minúsculas
Tiene razón Tomasi de Lampedusa: todo tiene que cambiar, para que todo siga igual.