`Los Miserables'
COMPARTIR
Extraordinario novelista y poeta, Víctor Hugo es para muchos uno de los más grandes escritores franceses de la historia. A pesar de sus orígenes fue un fiero acusador
de las desigualdades sociales.
En su obra destacan: "Nuestra señora de París", "Torquemada", "Lucrecia Borgia" y sin duda "Los Miserables", su obra cumbre que ha fascinado a generaciones enteras.
"Los Miserables" denuncia la injusticia y la desigualdad social y nos habla de la pobreza extrema, del hambre y del abandono en un retrato social de personajes maltratados por la pobreza y la prisión.
Hace unos días una informe funesto se perdió entre noticias de asesinatos de barones de la droga y secuestros de periodistas: la crisis de 2009 arrojó 5 millones 800 mil nuevos pobres.
El Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval) dio a conocer que en el último trimestre de 2009 la pobreza alimentaria se incrementó 6.8 por ciento, lo que significa que el número de personas que viven en algún grado de inseguridad alimentaria aumentó en 3.2 millones de personas. En resumen un total de 52 millones de mexicanos en la pobreza que significa que el 50 por ciento de la población no cuenta con ingresos suficientes para alimentarse.
Esta claro que la política económica neoliberal del Gobierno Federal no sólo ha agrandado la brecha social que separa a los ricos de los pobres, sino que han disparado las desigualdades.
La pobreza ha reaparecido masivamente como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y de la erosión de los sistemas de protección social.
La justicia social no existe en México, porque en los contextos de fracaso total y de la miseria generalizada; se produce también el triunfo total en la riqueza de unos cuantos. La política social ha sido un absoluto fracaso.
En 2006, cuando Felipe Calderón llegó al Gobierno existían en México 44.7 millones de pobres. Hoy tres años y medio más tarde tenemos 52 millones.
México es un país sin oportunidades, repleto de esos miserables que describía Víctor Hugo. Somos una sociedad con una estructura que fomenta las desigualdades, tenemos al hombre más rico del mundo en un país en donde se pueden acumular grandes fortunas fomentadas por el Estado mexicano representado por un Gobierno Federal que por medio de sus políticas públicas hace imposible cualquier redención de los pobres. Hoy millones de niños y jóvenes, no tienen posibilidad alguna de crecimiento personal. ¿Que le espera a cada uno de ellos?: nada; no tendrán oportunidades de ningún tipo; si es que sobreviven al hambre, a las enfermedades y a los otros pobres extremos, terminarán de mendigos, de delincuentes o, cuando mucho y en la cima de su desarrollo, de albañiles o de sirvientes de casa de la
clase media.
Aceptémoslo, México está atiborrado de miserables, y lo más terrible de la pobreza es que su impacto es tan brutal y corroe en tal formael tejido social que no
permite que se solucione ninguno de los otros problemas.
No hay educación posible en la miseria extrema, porque la preocupación por la subsistencia elemental anula la inteligencia.
Por ende, no hay en la pobreza ninguna viabilidad para el desarrollo humano. La delincuencia es dueña y señora de la vida de cientos de miles de jóvenes que se sumaran a los ejércitos invisibles del crimen organizado, convertido en el gran empleador de nuestro país.
El narcotráfico ocupa a medio millón de personas, en cambio Wal-Mart la empresa más grande de México emplea a 176 mil y todas las empresas de Carlos Slim juntas (Telmex, Telcel, Inbursa, Sanborn's, etc.) dan trabajo a 240 mil mexicanos.
Hoy México parece tener todo en contra.
Una secular miseria, un régimen inepto y corrupto, un desigual reparto de la riqueza, una pobreza endémica y, para terminar de arreglarlo, una tremenda dosis de arrogancia que mal se compagina con la realidad mexicana, muy distinta a la de Felipe Calderón, obcecado en combatir los efectos y no las causas de la delincuencia que es la pobreza. "Los Miserables" decía Víctor Hugo, es una novela de la "conciencia". Y añadió: "El culpable no es aquel que comete el delito, sino quien instaura y fomenta las condiciones para que éste sea cometido"