Patito feo

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Opinión
/ 24 octubre 2010

Este es el otro cuento del Patito Feo.
Érase que se era una pata que empolló seis huevos. De cinco de ellos salieron patitos muy hermosos; del otro salió un patito feo.
El patito sufría mucho, claro. Era víctima de esa gran mentira según la cual para ser feliz hay que ser bonito. Pero una sabia gallina lo consoló. Ella sabía el cuento del Patito Feo, y le dijo que no llorara ya: cuando creciera se convertiría en un hermoso cisne, y sería más bello que todos sus hermanos.
Pasó el tiempo y creció el patito feo. Pero no se convirtió en un hermoso cisne. Se convirtió en un pato feo. Porque no era cisne; era pato.
Entonces sufrió más. Un día, sin embargo, el pato feo conoció a una pata, fea también. Se enamoró de ella, y le pareció la patita más bella del mundo. Ella se enamoró también del pato feo. Y cuando su patita lo miraba, él se sentía el pato más hermoso del mundo. Y es que así, amado, realmente era muy hermoso. Más, mucho más hermoso que un cisne.
¡Hasta mañana!...

Escritor y Periodista mexicano nacido en Saltillo, Coahuila Su labor periodística se extiende a más de 150 diarios mexicanos, destacando Reforma, El Norte y Mural, donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores”.

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