`The Big C'. ¡grandiosa!

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Opinión
/ 11 enero 2011

Una de las razones por las que me encantó la serie "The Big C", es porque me hizo recordar que soy una persona más común que corriente, lo que podría traducirse en un ser humano TODAVIA capaz de emocionarse.

La serie estelarizada por Laura Linney (magnífica en este personaje) se estrena en México por HBO este domingo, el mismo día en que se celebra la entrega de los Globos de Oro (a la que están nominadas tanto la serie como su protagonista).

En otra columna confesé que no había visto "The Big C", y en la búsqueda de un punto de referencia, me había dedicado a leer sinopsis y críticas muy variadas sobre ella. La serie es una comedia con un tema fuerte: el cáncer avanzado y una sentencia de muerte que se cumplirá en un año. Pero al recibir la noticia, la maestra Cathy Jamison (Linney) decide dar un giro a su vida. No radical, simplemente, dejar las cosas en orden. Disfrutar los pequeños detalles, educar a su hijo, comprender a su hermano, perdonar a su esposo, conocer a su vecina y ayudar a su alumna con sobrepeso (Gabourey Sidibe, la famosa Precious).

Algunos críticos alabaron esta comedia al encontrarla divertida y a la vez reflexiva, pero muchos otros, que seguramente se sienten los reyes de la censura pretenciosa, la tachaban de "una más" y de "chantajista emocional".

Y bueno, con estas referencias tan disímiles, la única opción era ver "The Big C" y decidir de qué lado de la crítica me encontraba. Resulta que con sólo un par de capítulos, me encantó la serie y toda la reflexión que significó el conocerla, por tres razones que he de explicar. La primera: porque en ningún momento se aprovecha del tema del cáncer para provocar condolencia, y aún así, puede llevar a las lágrimas; la segunda: porque hace reír y lo hace con humor muy inteligente, y la tercera: porque descubrí que sigo teniendo el alma de pollo de una fanática, que está muy lejos de convertirse en un amargado y/o frustrado crítico que nada lo conmueve. Sin embargo, no soy tan desconocedora y tengo algunos argumentos para defender esta postura sentimentalista: Sí, el tema del cáncer está sobreexplotado en la ficción actual. Sí, los problemas familiares son típicos en la trama. Sí, la muerte anunciada (que lleva a una obsesión por vivir al máximo los últimos momentos) está harto utilizada como recurso motivacional. pero aún con estas características, la serie es propositiva. Demuestra que aunque todo está dicho, en cada época habrá una nueva forma de abordar las emociones. En "The Big C" existe una aleación entre honestidad y humor inapropiado (una manera inteligente de ver con naturalidad la muerte) que prueba que la creatividad no es cuestión de "suprimir" lo ya existente, sino de lograr que eso mismo resulte conmovedor. Para mí, una gran serie.

calladita_y_bonita@hotmail.com

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