Mi gran aventura en el Rally de Dakar

Opinión
/ 4 enero 2011

 

El recorrido ha iniciado en Buenos Aires, pero la verdadera cara del rally la conocí hasta hace un par de días en Victoria (en la provincia de Entre Rios a más de 300 kilómetros de Buenos Aires) Mi transporte es una legítima pick-up adaptada para rally, portamos el número 969, traemos nuestras tiendas de campaña, linternas, platos y vasos desechables, comestibles... Mi tripulación consiste en un piloto francés profesional, un camarógrafo puertorriqueño y un ingeniero de audio de Estados Unidos, somos un crew muy internacional y muy divertido.

Al llegar al Bivouc (campamento oficial del rally en donde convivimos con cerca de 3 mil personas y 500 vehículos de todos tipos) lo primero fue encontrar el mejor lugar para acampar, la experiencia de mi tripulación nos llevó a la más lejana orilla del campamento para evitar en lo más posible el ruido que hacen los mecánicos que trabajan incansables durante toda la noche para dejar a punto los vehículos en competencia. Una vez definido el lugar cada uno desplegó su tienda de campaña y por ser la primera noche, amablemente se ofrecieron a ayudarme con la mía; de ahí nos fuimos al comedor general a recibir nuestra porción de la noche (un asado bastante aceptable) y finalmente me retiré a dormir, o bueno a intentar dormir, mi tienda no mide más de 1m x 2m y su altura no supera el metro. Una noche airosa, pero el comienzo de una gran aventura.

Para el día siguiente estaba en pie a las 6 de la mañana me duché entre grillos y pequeños escarabajos y emprendimos el camino rumbo a Córdoba, no sin antes visitar el ex convento del Niño Jesús a la salida. La siguiente noche fue en Córdoba y dormí mucho mejor y por la mañana.

Hoy amanecí en Tucumán, y hasta el momento hemos recorrido más de mil 500 kilómetros, pero aún nos faltan 7 mil 500 y 10 sedes más antes de concluir. El tiempo comienza a ponerse más y más caliente porque nos aceramos al desierto, pero la experiencia se está convirtiendo en una de las mejores de mi vida.

Columna: Por los estadios del mundo. Amante de los deportes, de mi familia y de mi país México!

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM