`No quiero que mi amiga le ponga a su hija el mismo nombre que elegí para la mía...'

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/ 8 mayo 2011

QUERIDA ANA:

Soy un hombre joven, tengo 23 años y soy profesionista. He estado teniendo una relación de noviazgo durante casi tres meses con una muchacha muy linda, educada, inteligente y agradable, pero no puedo verla con tanta frecuencia como yo quisiera. Ella muy seguido está cancelando nuestras citas o cuando le pido que salgamos me dice que no puede, que tiene esto o lo otro que hacer o atender cosas de su familia, etc.

Ella también trabaja y es muy protectora de su familia, por eso comprendo que no es fácil que se desligue de todo eso, pero en ratos pienso que son excusas por las cuales no podemos tener una cita en las tardes o en las noches en que la invito a salir.

Contantemente (es decir, todos los días) estamos hablando por teléfono o mensajes o mails, pero muchas veces, cuando se trata de encontrarnos, me dice que no puede y por eso no nos vemos con la frecuencia que yo quisiera.

Yo me estoy enamorando  de verdad, pero no sé si ella sienta lo mismo. Por favor dígame qué hago. Gracias.

G. B. T.

QUERIDO G. B. T.:

Algunos de mis mejores amigos y amigas son personas a las que raramente veo, pero sé que siempre están allí para mí y yo estoy para ellas, tan cerca como un tecleo en la computadora o marcando un número en el teléfono.

Mantener una relación o una amistad no necesariamente requiere que las personas se vean todo el tiempo. Si tú y tu novia tienen una relación genuina y profunda, uno por el otro, trata de apreciar en todo lo que vale esa relación que ahora tienes con ella.

Sin embargo, si más adelante sientes o te das cuenta de que ella solamente está inventando razones para no verte, pregúntale si existe algún problema. Pero a mí me sorprendería que hubiera algo más que una agenda muy turbulenta a la que culpar. Cuando el tiempo lo permita, ella misma se acercará más. Hasta entonces, disfruta esas llamadas telefónicas y esos mensajes o correos que se envían. Ustedes probablemente tendrán más conversaciones inteligentes que mucha gente que se ve cotidianamente con una taza de café de por medio.

ANA

QUERIDA ANA:

¡Hola! Te escribo porque me encantan tus consejos y ahora estoy necesitando uno. Quisiera que me dijeras qué debo hacer con lo siguiente: Estoy a punto de perder mi amistad con una de mis viejas amigas y te voy a decir por qué. Ella se casó hace dos años y está esperando a su primer bebé que nacerá en dos meses más y será una niña. Yo voy a casarme a finales del año. Como nos hemos conocido desde hace muchos años y nos contamos todo, ella sabe que me gusta mucho el nombre de Estefanía y que tengo pensando, cuando tenga una niña, ponerle ese nombre. Y me ha salido con que ¡ella va a ponerle Estefanía a la niña que está esperando!

Cuando le dije que no lo hiciera, porque ella sabe que yo he escogido ese nombre para una hija mía cuando la tenga, me dijo que no pensaba que era tan importante el nombre y sobre todo que no esperaba que yo pensaba que nadie más podía llamarse igual, y que además en la casa de su esposo, la abuela materna, que es americana, se llama Stephanie, y que por ella tienen planeado ponerle Estefanía a la niña.

Así que aunque yo le pedí que no lo hiciera, ella me dijo que no van a cambiarle el nombre a su hija, que así la van a llamar. ¿Verdad que no es justo que mi amiga me robe el nombre? Yo espero un día tener una niña y llamarla de esa manera, pero ya me quitó la ilusión. Como le digo, casi estoy a punto de no verla más.

Mi mamá me dice que soy injusta y voluble, y además mala amiga, que cada quien tiene la libertad de llamar a sus hijos como lo desee. ¿Qué me dice usted? Yo siento que tengo la razón porque ya habíamos hablado mucho sobre ese punto mi amiga y yo. Espero su respuesta y se lo agradezco.

NOMBRE

QUERIDA NOMBRE:

No me explico porque es tan importante para ti que algún día, si tienes una hija, sea la única con el nombre de Estefanía en el círculo de tus amistades. Estefanía es un hermoso nombre, pero millones de mujeres en el mundo lo llevan. Por otra parte, tu amiga tiene todo el derecho -como dice tu mamá- de elegir el nombre que desee para su hija, aunque sea el nombre que deseas tener para la hija que tendrás algún día -si Dios lo permite-, porque tal vez pudiera ser que tuvieras solamente varones. Pero aún si tuvieras una hija, puedes llamarla Estefanía, o si no quieres llamarla como a la hija de tu amiga, existen miles de nombres hermosos. Tú no puedes ser dueña de ningún nombre, eso no existe ¡qué bueno! Haz a un lado tu disgusto y continúa tu amistad de siempre con tu amiga, pues sería una tontería terminarla por ese motivo. Te deseo felicidad en tu matrimonio.

ANA

Somos un medio de comunicación digital e impreso con cinco décadas de historia; nos hemos consolidando como uno de los sitios de noticias más visitados del Noreste de México.

Como medio multiplataforma, nos distinguimos por ofrecer contenidos confiables y de alta calidad, abarcando una amplia gama de temas, desde política y estilo de vida hasta artes y cultura. Además, ofrecemos artículos de análisis, entretenimiento y recursos útiles a través de formatos innovadores en texto, fotografía y video, que permiten a nuestros lectores estar siempre bien informados con las noticias más relevantes del día.

Nos enorgullece tener un equipo editorial compuesto por periodistas especializados en Derechos Humanos, Deportes y Artes.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM