Identidad, infraestructura y aberraciones
COMPARTIR
La dinámica de cambio y la evolución de las nuevas sociedades del conocimiento, han dado a los distintos canales de comunicación entre países, el poder de observar la toma de decisiones por parte de los actores políticos, económicos y sociales en las distintas regiones del mundo. Han creado una nueva conciencia de pensamiento en una generación pasiva de personas conformes ante las comodidades que ofrece el materialismo de un mundo capitalista. La información en redes sociales y los medios masivos son entre otros, mecanismos que pueden regular la tendencia en la transformacion de sociedades y su morfología urbana.
Sin embargo, la planeación y el crecimiento de una zona urbana van enfocadas a resolver las necesidades actuales y futuras de sus ciudadanos. El impacto ambiental, la promoción de transportación colectiva o incluso el uso masivo de la bicicleta son criterios que dominan en la planeación y desarrollo de ciudades que pretenden posicionarse como nuevos centros urbanos en el desarrollo de las futuras sociedades.
Algunos ejemplos claros de ciudades desarrolladas en la unión americana en donde la construcción de puentes, carreteras urbanas y la promoción del uso del vehículo han creado condiciones de segregación, división de comunidades y un marcado estatus social en la ubicación de las distintas zonas residenciales. Además, el impacto ambiental, el uso desmedido de los recursos naturales y la transformación de la biodiversidad, es prácticamente destruida en la construcción de ideas vendidas por sus actores políticos y empresariales bajo el concepto de modernidad.
La identidad que un ciudadano pudiese generar ante la infraestructura donde vive, repercute directamente en su desarrollo y comportamiento humano. La estructura de valores y la topofília de la sociedad, marca una pauta en la reflexión de la actuación de sus líderes políticos y tomadores de decisiones. La construcción de puentes, edificios, parques o monumentos en una comunidad son tomados por sus miembros como símbolos de desarrollo y liderazgo ante otras comunidades en la esfera global.
Bajo esta perspectiva Coahuila se enfrenta a una encrucijada, ante la valoración del nuevo rostro urbano en su región, la identidad de su cultura y el actuar de su sociedad ante la ejecución de nuevos proyectos de infraestructura. La sociedad civil coahuilense ha puesto a la luz del mundo las prioridades de sus valores colectivos, al continuar avalando procesos de corrupción, falta de transparencia, el alto grado de inseguridad y la falta de democracia en la alternancia real de sus poderes regionales.
¿Será el cemento y los ladrillos quienes den a una sociedad su grado de desarrollo económico, político y cultural? O será el nivel cultural, económico y político bajo el uso de una infraestructura adecuada la que marque la pauta para determinar el grado de desarrollo de una comunidad? Es decir, el rostro urbano es una forma de medir el crecimiento de una economía, pero su cultura, sus valores y su gente son los que representan la calidad de vida, su integración y su respectivo desarrollo.
* Esteban Aguayo Åkesson, economista saltillense. Actualmente reside en Gotemburgo, Suecia. Trabaja en la oficina de Convenciones y Visitantes de Escandinavia, en el departamento de Investigación y Desarrollo. Estudia también un Doctorado.