La historia ambiental
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Este gran instrumento haría posible que quienes toman las decisiones escucharan a todos los entes involucrados con el medio ambiente
La problemática ambiental es asunto de todos porque tiene carácter planetario. Independientemente de cuál sea nuestro campo de actuación profesional o nuestro oficio las personas, tenemos la responsabilidad de hacer presente el pasado para proyectar el futuro.
Particularmente los historiadores, antropólogos y ecólogos debemos interpretar el pasado bajo la mirada de la historia ambiental y así comprender el origen de la crisis civilizatoria que vivimos.
El propósito de la historia ambiental es sintetizar las actividades humanas integrándolas al ambiente y vinculándolas con el desarrollo social tecnológico en los diferentes períodos históricos.
De acuerdo a Donald Worster, pionero en los años setentas del siglo pasado de esta nueva mirada de los estudios históricos, cito: "La historia ambiental explora las formas en que el mundo físico ha influenciado el curso de la historia humana y las maneras en que la gente ha pensado y tratado de transformar su entorno". Worster fue un activista del sector académico que lideró la revaloración del ambiente desde lo cultural. Se trataba de incluir un propósito moral en las negociaciones políticas de los grupos de interés que debatían el beneficio privado versus el costo social.
Se puede inferir que este tratamiento de la historia permite la conexión entre las ciencias sociales, las ciencias naturales y los estudios de la historia considerando el análisis antropológico y cultural, lo que de sí facilita la interpretación de la interacción hombre-naturaleza. De cómo los seres humanos han modificado el ambiente natural.
La historia ambiental pone en valor al ambiente como generador de influencias en la sociedad, desde el discernimiento sobre los primeros poblamientos y los ambientes naturales en el pasado con enfoque eco historicista, hasta cómo debe ser el abordaje de la adaptación de las comunidades ante el calentamiento global, tema que se instala en el futuro. También considera el estudio de la sociedad y la manera en que ha intervenido el medio ambiente con la tecnología para la producción, una carrera devastadora que ha puesto a los recursos del planeta en un nivel de alto estrés.
Tal vez el alcance más poderoso de la historia ambiental está en el mundo de la percepción, de la ética, y de las ideologías, ya que las decisiones del hombre para con la naturaleza parten de su propio ser, parten de la frecuencia de su pensamiento.
Existen muchos mitos en relación al estado del medio ambiente que prevalecía antes de la incursión de los conquistadores europeos en tierras del continente americano. Ellos no encontraron un medio físico tan prístino como se podría imaginar, pues había devastación como en el caso de Tenochtitlán y de la comarca purépecha. Por ello es importante hacer un diagnóstico amplio de los hábitats como referente de partida para preparar a sus habitantes hacia nuevas prácticas de consumo y producción.
Hay zonas del territorio mexicano que son de fácil lectura desde la perspectiva de la historia ambiental. El sur sureste es muy vulnerable ante los embates del cambio climático, y resulta urgente propulsar allí un modelo de adaptación para que los habitantes de Tabasco y Campeche encuentren plataformas de sobrevivencia económica que permitan lo más posible su estancia en la tierra de sus mayores. Este modelo de adaptación tiene que ser consensuado para que funcione. Si se mandata lo que ocurrirá es que las cosas sigan igual. Nada mejor que legitimar desde el pueblo las decisiones que se deben tomar ante la crisis ambiental.
¿Y qué ha ocurrido en el noreste de México? Las decisiones sin consenso que se han venido tomando desde la segunda mitad del siglo 20 en torno a la construcción de presas y represas que afectan micro cuencas completas; sobre los permisos para la explotación que las pedreras ejercen sobre cerros y montañas que han quedado desfiguradas y además afectan la salud humana por la contaminación atmosférica que producen; sobre la perversa aplicación de pesticidas y agroquímicos que han empobrecido los suelos, entre otras intervenciones al medio físico, han sido resultado de políticas públicas nefastas.
Los historiadores, antropólogos y ecólogos deben empoderarse a través de la historia ambiental para que los tomadores de decisiones se obliguen a escuchar a todos los actores sociales y entidades económicas involucradas con el ambiente. Es fundamental aquilatar esta otra mirada de la historia para asimilar las lecciones que debemos aprender del devenir de la historia ambiental, para aplicarlas en una agenda que permita un futuro para nuestros municipios urbanos, periurbanos y rurales. Esto entraña revisar los componentes del medio ambiente construido, tarea que está pendiente.