Con que poquito pinole le da tos
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Los escándalos en el balompié nacional son como la cosecha de mujeres, que nunca se acaban. Ahora tocó el turno a Ricardo "Tuca" Ferretti, quien engendró en pantera porque fue provocado al ser insultado, vejado y hasta agredido por el "respetable" en el Estadio Corona.
Esta lamentable situación mueve a la reflexión. No es la primera vez que esto ocurre, es mas, con conocimiento de causa, me atrevería a afirmar que antes que la excepción, es la constante.
No pretendo justificar a los agresores, pero me parece que "El Tuca" perdió los estribos, descendiendo muchísimos peldaños para enfrentase al público.
Cuando me desempeñé como silbante, empecé como asistente de línea y no quiero decir por hombre, todo lo que tuve que sufrir para perseguir el sueño de algún día ser una árbitro estelar en el Futbol Mexicano. Hay personas que van al estadio a "divertirse" con el abanderado, a gritarle, durante todo el partido, cualquier cantidad de palabras altisonantes que denotan la más ínfima de las calidades humanas, sin mencionar los proyectiles que le son lanzados desde la tribuna, que incluyen hielos, naranjas, monedas, diversos líquidos mal olientes, algunos fríos, otros calientes y uno que otro gargajo. Para esto, es menester mencionar que el liniero debe estar concentrado al 100 a pesar de todos estos distractores.
Imagínese, estimado lector, que un buen día un asistente de línea, estando hasta el copete de dicha situación, reaccionara igual que "El Tuca"; sería el acabose. ¿Creen ustedes que lo sancionarían solamente con tres partidos de suspensión? Para mi gusto, sería condenado al exilio balompédico por el resto de sus días.
Les confesaré cuál era mi convicción como silbante: pensaba que el aficionado que pagó su boleto, tenía todo el derecho de gritarme lo que se le pegara la gana, de voz, "nadie se ha muerto de una mentada". Si quería insultarme los 90 minutos... ¡Va¡ La cosa era diferente con las agresiones físicas, las que me parecían inadmisibles.
No se puede justificar una conducta agresiva so pretexto de haber sido agredido primero, según esto, es la ley de la selva: me atacas, te ataco !Irracional!
Lo más agrave de esto es que Ferretti afirma no estar arrepentido. Digo, todos podemos equivocarnos, pero si alguien comete un error y se niega a aceptarlo, ya está cometiendo otro, y más grave.
Lo del público, un problema de educación, por una aparte; y por la otra, falta de atención por parte de las autoridades competentes de la Liga. Me parece reprobable la actitud del "respetable", pero al "Tuca"... con que poquito pinole le da tos.