La mejor ley (2)

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/ 11 marzo 2014

Se puede legislar para salir del paso, para adecuar disposiciones a una norma superior o a una realidad imperante, pero también se pueden construir leyes que cambien paradigmas, las leyes de transparencia y acceso a la información son un ejemplo, iniciaron la transformación gradual de la sociedad y el ejercicio del quehacer público en un proceso que no tiene marcha atrás.

Soplan vientos de cambio, se vive una revolución tecnológica relacionada directamente con la información, de ahí la importancia de incluir, en las nuevas leyes de transparencia, obligaciones que hagan realidad en el quehacer público y en la dinámica social el concepto de gobierno abierto, como se planteó en el artículo anterior.

En la nueva Ley de Transparencia, Acceso a la información y Protección de Datos Personales para el Estado de Coahuila, hoy por hoy la transparencia sigue la huella del recurso público, es decir todo lo que tenga que ver con el dinero que ejercen las dependencias del Estado debe ser transparente, no obstante, esta disposición obedece a un concepto mayor: el interés público.

La nueva ley debe girar en torno al interés público, pero no solo como una frase bonita, sino con la inclusión de disposiciones y obligaciones específicas. La premisa en la que se basan las leyes de transparencia actualmente es: donde hay recurso público hay transparencia y acceso a la información, sin embargo, en la nueva legislación esa premisa debe cambiar a: donde hay interés público hay transparencia y acceso a la información.

Existe interés público cuando un ente, de naturaleza pública o privada, afecta el legítimo interés de la sociedad, así como las entidades gubernamentales son sometidas a la auditoría social mediante la transparencia y el acceso a la información, también las entidades privadas deben ser sometidas a esa vigilancia.

La vida interna de un sindicato debe ser pública en la medida que puede derivar en una afectación a toda la sociedad, si el sindicato de electricistas realizan un paro de labores causan un daño a todo el conglomerado social, lo mismo podemos decir del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, sus decisiones internas afectan a todo el país.

Con las empresas ocurre una situación similar; las emisiones contaminantes de una compañía son de interés general porque pueden dañar a toda la sociedad, incluso la situación financiera de un emporio económico es de interés público en la medida que puede ocasionar una crisis económica que dañe a amplios sectores de la sociedad.

No se trata de abrir todos los ámbitos de la empresa, pero sí los que pueden dañar el interés público, en el caso de los sindicatos debe abrirse toda la vida interna siempre y cuando la naturaleza de la propia organización laboral pueda causar un daño al interés general.

La nueva ley debe incluir como sujetos obligados a las entidades privadas, específicamente sindicatos y empresas, cuya naturaleza implique un eventual daño al interés público. Estos entes privados deben tener obligaciones de transparencia, es decir deben difundir datos de oficio y responder las solicitudes de información de cualquier persona, siempre y cuando se trate de información que revista interés público.

Si Coahuila incluye estos contenidos contará con la mejor ley del país, marcará un nuevo camino a seguir en el contexto nacional y comenzará a transitar a mejores niveles democráticos.

   *El presente artículo expone mi punto de vista, no la opinión del Instituto en el que laboro.

twitter  @bebefuerza

columnaacropolis@gmail.com

Columna: Acrópolis

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM