Semana sombría

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/ 5 septiembre 2014
true





La sabiduría popular afirma, sin dar ninguna razón lógica, que las celebridades siempre mueren de tres en tres y en esta ocasión vuelve a cumplirse la sentencia1.- El día de hoy es igual a un famoso tema del grupo español Mecano: El Siete de Septiembre. Quien lo conozca recordará que se trata de una balada melancólica cuya letra habla de una pareja que aunque su historia se acabó, hay algo vivo en ese amor

que aunque empeñados en soplar

hay llamas que ni con el mar. Así de imprerecedero como el sentimiento del que los hermanos Cano hablan en esta canción, será el recuerdo que el público tendrá de las tres figuras del mundo del espectáculo que perdieron la vida en la semana que recién concluye. La sabiduría popular afirma, sin dar ninguna razón lógica, que las celebridades siempre mueren de tres en tres y en esta ocasión vuelve a cumplirse la sentencia.

2.- Primero nos despedimos de María Eugenia Llamas quien falleció sorpresivamente el domingo pasado mientras se encontraba de visita en casa de su hija Maru en la ciudad de Guadalajara. Para que las nuevas generaciones la ubiquen, basta recordar el apodo que la desaparecida actriz llevaba desde que trabajó a los 4 años de edad junto a Pedro Infante: La Tucita. Aquella simpática niña de trenzas rubias quien interpretaba a la hija del personaje principal en Los Tres Huastecos y que en la historia tenía una sepriente y una tarántula por mascotas, es parte indispensable de la Época de Oro del cine mexicano gracias a frases inolvidables como ¿Para qué me dejan sola si ya me conocen? Dame la pistola para dormir tranquila ¡Tan grandote y tan llorón!.

3.- Tuve la oportunidad de conocer a La Tucita desde hace muchos años, desde la época en que coincidí con su hijo Fernando en un montaje teatral en el que ambos actuábamos. Y más adelante, ella y yo trabajamos al mismo tiempo en una televisora regiomontana. Independientemente del famoso personaje y su trayectoria por el cine, puedo asegurar que María Eugenia era una artista sensible que destacaba como narradora de historias en los escenarios. Alguna vez un director teatral se exasperó con ella porque no lograba aprenderse los trazos de una obra en la que estaba trabajando. Ella se justificó con gran simpatía: A mí no me pidan aprenderme los desplazamientos. ¡Pedro Infante siempre me traía cargada! La vamos a extrañar mucho.

4.- La segunda celebridad que se despidió esta semana fue Gustavo Cerati. (No Ricardo, señora ¡por piedad!) Después de cuatro años de permanecer en estado de coma provocado por un accidente cerebrovascular ocurrido en mayo de 2010, el músico argentino por fin descansó de esa larga postración. El legado que Cerati dejó es amplio y trascendente. Alcanzó la fama internacional como vocalista de la banda de rock Soda Stereo, en la que también trabajó como guitarrista y compositor, convirtiéndose en punto de referencia del rock latinoamericano. Temas como Persiana Americana, en el que se habla sin tapujos de la excitación que produce el voyerismo o Nada Personal que trata sobre el vacío existencial de nuestros tiempos, son ahora grandes clásicos de la música.

5.- Una agonía tan artificialmente larga como la que sufrió Gustavo Cerati hace que todos vuelvan la vista hacia los procedimientos médicos que alargan la existencia indefinidamente sin dejar que las víctimas de enfermedades terminales descansen. Lilian Clark la madre de Cerati siempre se negó rotundamente a desconectar a su hijo de los aparatos que lo mantenían respirando y, aunque se entiende perfectamente que esta decisión es la consecuencia lógica del inmenso amor de cualquier madre, es necesario revisar esos protocolos que alargan la vida a ultranza casi sin atender los intereses del mismo enfermo. Por lo pronto no queda más que agradecer a Gustavo Cerati con la misma frase que él decía en los escenarios ¡Gracias totales!

6.- Joan Rivers completa el trío de famosos fallecidos esta semana. Mientras se sometía en un consultorio neoyorkino a un relativamente sencillo procedimiento para corregir un malestar en las cuerdas vocales, sufrió un paro cardiorespiratorio que la dejó en coma durante unos días hasta que murió, curiosamente el mismo día que Cerati. Melissa Rivers, la única hija de Joan, fue quien compartió la mala noticia al mundo. El humor sarcástico, profundamente ácido y políticamente incorrecto de Joan no solamente la convirtió en una de las primeras mujeres en destacarse en el tradicionalmente machista mundo de los comediantes sino que en los últimos años la hizo muy popular internacionalmente a una edad en que otros ya están completamente retirados.

7.- En Fashion Police, el programa de televisión en el que Joan Rivers trabajó hasta el final, ella juzgaba sin piedad la imagen y estilo de las celebridades. Sus comentarios, aunque groseros e irreverentes, terminaban siendo tomados en cuenta por los asesores de imagen y profesionales de la moda. La forma en que se burlaba de todos, incluyendo a sí misma, resultaba tan escandaloso como adictivo. Por otro lado, los comentarios y referencias racistas que Rivers hacía eran tan explosivos que sus colaboradores no hacían más que enrojecer y estallar en risitas nerviosas, mientras que el público verdaderamente se deleitaba. No existe alguien que vaya a lograr sustituírla.

Mantengamos contacto. Si gusta, puede seguirme en Twitter: @felixrivera333




NUESTRO CONTENIDO PREMIUM