El original zurdo de oro
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Vicente Saldívar, el auténtico Zurdo de Oro del boxeo mexicano fue mi primer gran ídolo en el boxeo. Gran campeón mundial de peso pluma en los años 60 y 70, espectacular, combativo, con técnica depurada, altamente profesional que fundamentó su éxito, en su extraordinaria preparación física y capacidad combativa.
Lo conocí en mi infancia- cómo olvidarlo- gracias a su estrecha amistad con mi tío Enrique Camarena, su compañero en el gimnasio y sparring de lujo en sus entrenamientos en Jurica y en los Baños Granada del Distrito Federal. Fueron amigos inseparables en su juventud.
A Vicente Saldívar lo consideramos como de la familia. Mi padre, Lalo Camarena, también boxeador profesional en la década de los cincuenta, igualmente tuvo el honor de ser su amigo. Lo apreciamos, admiramos y respetamos siempre. Y lamentamos muchísimo su muerte prematura, el 18 de julio de 1985, a los 42 años de edad.
Vicente Samuel Saldívar García le dio lustre, enorme brillantez, al boxeo mexicano, de guardia zurda, impresionante potencia física y extraordinaria combatividad, venció a los mejores plumas de su época y se caracterizó también por tener una trayectoria ejemplar.
Saldívar nació en el Distrito Federal el 5 de marzo de 1943 en la Colonia Postal, por los rumbos de Calzada de Tlalpan. Desde niño le atrajo el boxeo y con esfuerzo, intenso trabajo y dedicación en el gimnasio se ganó un sitio para representar a México en los Juegos Olímpicos de Roma 1960, donde tuvo una buena actuación, pero no le alcanzó para lograr una medalla.
Se hizo boxeador profesional en 1961 y gracias a su calidad, disciplina y sacrificio llegó a tocar los dinteles de la gloria en el pugilismo nacional e internacional, al ganar los campeonatos de peso pluma de la República Mexicana y Mundial, simultáneamente. Vicente Saldívar fue un peleador muy especial porque ofrecía espectáculo en cada una de sus actuaciones, pese a ser zurdo, respaldado en su inclaudicable combatividad.
Saldívar realizó 40 combates profesionales, 37 victorias -26 por nocaut- y sólo tres derrotas. Se mantuvo tres años como campeón mundial de peso pluma, tras destronar al cubano Ultiminio Ramos, en 1964, luego se retiró sorpresivamente en 1967, para volver a ganar el título del mundo en 1970 a Johnny Famechon. Sin embargo, su segunda etapa como campeón resultó efímera.
Fueron inolvidables sus victorias sobre el panameño Ismael Laguna, antes de ser campeón mundial, y ya como monarca, sobre el galés Howard Winston, el ghanés Floyd Robertson y el japonés Mitsunori Seki.
Fue de los primeros boxeadores en la historia de México que se concentraba permanentemente en algún sitio fuera de la ciudad para preparar sus peleas y así poder alcanzar extraordinaria preparación física. Fue un ejemplo de profesionalismo y dedicación. Lo recordaremos siempre como el único y auténtico Zurdo de Oro del boxeo mexicano.