Canción mexicana
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El músico, escritor y actor, Eduardo Lalo Guerrero, nació en Tucson, Arizona, en 1916. Sus padres eran mexicanos y lograron
emigrar a la unión americana. Fue ahí donde Lalo Guerrero encontró
la posibilidad de desarrollar su potencial artístico creativo, mismo
que le permitió ser, con el correr del tiempo, uno de los primeros
artistas chicanos de enorme y reconocido prestigio.
De sus logros, podemos recordar las visitas que realizó a la Casa
Blanca, donde recibió felicitaciones y halagos propios en su carácter
de artista por parte de los primeros mandatarios, Jimmy Carter, Bill
Clinton y George Bush. Recibió también el Premio de las Artes 1997
y el Premio Águila de Oro. En 1966, en Tucson, Arizona, fue impuesta
una calle con su nombre.
A su vasta producción artística se atribuyen no pocas canciones
humorísticas que dieron paso al surgimiento de grandes artistas que
trataron esa modalidad, como Chava Flores, Felipe Bermejo,
Sebastián Curiel o Ventura Romero, junto a otros. Éxitos del artista
fueron: Elvis Pérez, La minifalda de Reynalda, La flaca, El
güiri güiri y Pancho Claus, por citar algunos de ellos.
Lalo Guerrero, en 1962, fue además quien, tras un accidente
técnico al barrerse una cinta mientras estaba grabando un material
musical, descubrió que al correr la cinta a alta velocidad se podía
emitir un sonido similar al que emite una ardilla. Así, Lalo Guerrero
logró grabar exitosamente y con ventas millonarias una gran cantidad
de discos, con sus propias canciones bajo el formato de Lalo
Guerrero y las ardillitas (Pánfilo, Anacleto y Demetrio).
Además de todos estos frutos, es a este artista a quien se debe la
creación de dos hermosas canciones de diferente género y que revelan
su versatilidad. Por un lado el romántico con Nunca jamás, y
el vernáculo con La canción mexicana, de la que se dice es el segundo
himno mexicano no oficial.
Nunca jamás fue grabada exitosamente por el trío de Los
Panchos, en 1956, y después por Javier Solís. Es aquélla que dice:
Nunca jamás pensé llegar a quererte tanto,
nunca jamás pensé llegar a quererte así.
Nunca jamás pensé derramar mi llanto,
por un amor que había de tratarme así.
Y la que hoy nos ocupa, su obra maestra, como él la llamaba, La
canción mexicana, fue grabada en 1941, por la formidable
cancionera Lucha Reyes; esta canción ha permanecido desde entonces
como una auténtica joya de nuestra música mexicana en el terreno
de la música campirana.
La canción mexicana
Hoy que llena de emociones
me encuentro con mi jarana,
voy a rendir homenaje
a la canción mexicana,
voy a rendir homenaje
a la canción más galana,
la canción más primorosa
que es la canción mexicana.
Pa hacer pesos de a montones
no hay como el americano;
pa conquistar corazones,
no hay mejor que un mexicano,
y cómo es que lo consiguen
si no cantando canciones,
como es el Cielito lindo
que alegra los corazones.
No hay otra cosa más linda
que las mañanitas frías,
cantarle a mi rancherita
mañanitas tapatías,
que nos trae mucha alegría
que emociona al cuerpo mío
que los sones abajeños
del mariachi tapatío.
Es la canción mexicana
la que se merece honor
por ser la más primorosa
y alimento en el amor,
hay canciones extranjeras
que alborotan la pasión
pero ni una se compara
con esta dulce canción
Que si Adelita quisiera ser mi novia
y si Adelita fuera mi mujer,
le compraría un vestido de seda
para llevarla a bailar al cuartel.