CINELECTRÓNICO: El Triángulo de la Tristeza
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La película que además de estar nominada en la categoría principal por el Oscar 2022 dio a su director, el cineasta sueco Ruben Ostlund dos más que merecidas nominaciones a los Oscares
Hace cinco décadas, en la entrega 45 del Oscar, además de la ganadora a la Mejor Película de 1972 que fue “El Padrino”, de Francis Ford Coppola, hubo otras producciones que hicieron su propia historia.
La primera de ellas, “La aventura del Poseidón”, de Ronald Neame, ganadora del Oscar a la Mejor Canción de aquel año por el tema “The Morning After”, no solo dio continuidad al género llamado “de desastre” que inauguró con la década de los 70 la nominada al Oscar a la Mejor Película de 1970 que fue “Aeropuerto”, de George Seaton, sino abrió el camino a la gran película sobre el hundimiento de una embarcación en su caso basada en una tragedia de la vida real como lo fue la máxima ganadora de Oscares de 1997 como lo fue “Titanic”, de James Cameron, mientras que la segunda, “El discreto encanto de la burguesía”, de Luis Buñuel, dio al maestro español finalmente el sitio que Hollywood le negó en sus inicios al ganar el Oscar a la Mejor Película Extranjera de 1972.
Este año en el que el mencionado James Cameron vuelve a estar nominado al Oscar a la Mejor Película del 2022 por su épica “Avatar 2: El camino del agua”, en esa misma terna donde hay una competencia muy reñida que lidera la ganadora el sábado pasado del Premio del Sindicato de Productores que fue “Todo, En Todas Partes, Al Mismo Tiempo”, de Dan Kwan y Daniel Scheinert, destaca otro filme que apenas hace quince días se estrenó en las salas de cine de México pero desde el jueves pasado se encuentra disponible para su renta en la plataforma de Cinépolis Klic en cuyo grupo de productores destaca también un compatriota mexicano como Julio Chavezmontes a través de su productora Plano.
Nos referimos a “El Triángulo de la Tristeza”, película que además de estar nominada en la categoría principal por el Oscar 2022 dio a su director, el cineasta sueco Ruben Ostlund dos más que merecidas nominaciones a los Oscares al Mejor Director y al Mejor Guion Original que cuenta la historia de una pareja de modelos, Carl (Harris Dickerson, de la serie “Trust”) y Yaya (Charlibi Dean), quienes se ganan gracias a sus “likes” y a que ella además es influencer un viaje en un crucero exclusivo cuyo navío tiene un costo aproximado a los 250 millones de dólares que quiere comprar un magnate ruso que es otro de sus pasajeros y quien hace alarde ante los demás de que su fortuna la hizo “sobre la mierda” al aprovechar la apertura a finales de los 80 de la entonces Unión Soviética al mundo capitalista.
Precisamente en medio de una noche de copas con el capitán de la embarcación de inclinación marxista (el también nominado al Oscar Woody Harrelson) esta naufraga y conduce a todos ellos a una situación límite en la tradición del clásico del maestro Buñuel “El ángel exterminador” (1962), pero con un discurso sobre una humanidad que no tiene dificultad para usar el Instagram pero sí en prender una fogata que consolida a Ostlund como uno de los mejores autores cinematográficos de su generación, y no por nada esta misma semana fue nombrado como el Jurado de la edición número 76 del Festival Internacional de Cine de Cannes cuya Palma de Oro ha ganado ya dos veces, la primera con “The Square: La gran farsa”, del 2017, y la segunda por la misma “El Triángulo de la Tristeza” el año pasado.
Comentarios a: galindo.alfredo@gmail.com; Twitter: @AlfredoGalindo