Del páramo al armario: la fiebre victoriana que dominará 2026
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Corsés, encajes y siluetas románticas marcarán la primavera-verano 2026.
Desde que se anunció el rodaje de Cumbres Borrascosas con Margot Robbie y Jacob Elordi como protagonistas, era evidente que la adaptación de la novela de Emily Brontë no solo generaría expectación cinematográfica, sino también un impacto cultural más amplio. Ahora, a meses de su estreno, todo apunta a que la película influirá directamente en la moda de primavera-verano 2026, consolidando una estética romántica, victoriana y ligeramente gótica que ya se asoma en pasarelas y alfombras rojas.
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La diseñadora de vestuario Jacqueline Durran ha construido un universo visual donde el dramatismo, la pasión y la nostalgia se traducen en tejidos estructurados, siluetas marcadas y detalles históricos. Pero más allá del vestuario en pantalla, ha sido el llamado method dressing de Margot Robbie durante la promoción lo que ha terminado de activar la tendencia. La actriz ha apostado por piezas vintage, corsetería reinterpretada, encajes delicados y referencias históricas que conectan directamente con el espíritu de la obra.
El regreso del corsé, reinventado
Si hay una prenda que simboliza esta nueva ola estética, es el corsé. Lejos de su función histórica restrictiva, en 2026 se presenta como elemento estructural y decorativo. Las pasarelas de primavera-verano han mostrado corsés integrados en vestidos ligeros, superpuestos sobre camisas blancas o asomando bajo americanas masculinas. También aparecen en versiones más sutiles, a través de cordones, lazadas y paneles que dibujan la silueta reloj de arena.
Esta reinterpretación encaja con la tendencia poetcore, que reivindica lo literario y lo romántico desde una perspectiva contemporánea. El corsé ya no oprime: define, estiliza y aporta carácter.
Encajes y brocados con aire gótico
El encaje, protagonista habitual del vestidor estival, adquiere en 2026 una dimensión más dramática. Inspirado en la atmósfera intensa de Cumbres Borrascosas, se combina con transparencias estratégicas, capas superpuestas y contrastes entre blanco etéreo y negro profundo. Los brocados y tejidos con textura tapiz refuerzan esa sensación de herencia histórica reinterpretada.
En la promoción del filme, Margot Robbie ha incorporado el encaje como símbolo de romanticismo, mientras que en pasarela se ha visto tanto en vestidos fluidos como en blusas estructuradas. El resultado es una mezcla entre delicadeza y fuerza, perfecta para una temporada que apuesta por el contraste.
Blusas victorianas y mangas protagonistas
Las blusas románticas con mangas amplias, volantes y cuellos altos regresan con fuerza. Las mangas virago y acampanadas aportan volumen y movimiento, mientras que los detalles de botones forrados, lazadas y puntillas evocan directamente el universo decimonónico de la novela.
En clave primavera-verano, estas piezas se actualizan en algodón ligero, lino y tonos claros, especialmente blanco, marfil y azul empolvado. Combinadas con vaqueros rectos o faldas fluidas, equilibran lo histórico con lo urbano.
Florales maximalistas y siluetas voluminosas
Las flores, inseparables de la temporada cálida, adoptan un enfoque más teatral. Los estampados maximalistas, con inspiración tapiz y aire retro, conectan con la intensidad emocional de la historia. Firmas como Carolina Herrera, Erdem o Chloé ya han mostrado versiones donde los claveles y rosas de gran formato dominan vestidos y faldas.
A nivel de silueta, la estructura vuelve a cobrar importancia. Las faldas voluminosas, ya sea mediante crinolinas modernas, volantes o capas superpuestas, construyen un efecto dramático que dialoga con el corsé. La silueta reloj de arena se consolida como uno de los ejes de la temporada.
Cine y moda: una conexión estratégica
La influencia de Cumbres Borrascosas llega en un momento clave, cuando la moda busca referencias culturales con peso narrativo. La combinación de romanticismo oscuro, estética victoriana y reinterpretación contemporánea encaja con el deseo actual de prendas con historia y carácter.
Así, del corsé al encaje, la primavera-verano 2026 se perfila como una temporada donde la literatura y el cine no solo inspiran, sino que dictan el ritmo del armario. La tormenta emocional del páramo británico está lista para convertirse en tendencia global.