Distinción. El Sistema de Apertura Rápido de Empresas de Saltillo está calificado como el más eficiente del país. CORTESÍA
El objetivo de este sistema es continuar trabajando sobre el eje “Saltillo Dinámico”, en donde el Gobierno Municipal de Saltillo es un aliado para todos aquellos que quieran trabajar, invertir y emprender

Como parte de la reactivación económica que implementa el Municipio de Saltillo, y a través de la Unidad de Mejora Regulatoria, se inició un esquema que permite entregar licencias de funcionamiento en un máximo de 30 minutos.

Se trata del Programa de Reactivación Económica del Sistema de Apertura Rápido de Empresas (PRES), el cual comenzó a funcionar desde el pasado 3 de julio.

Andrés Garza Martínez, director de Desarrollo Urbano de Saltillo, manifestó que dentro de las políticas públicas del alcalde Manolo Jiménez está dinamizar la economía, y ahora esa necesidad es más imperante ante la contingencia sanitaria que se vive.

Por ese motivo, se implementó el PRES mediante el cual se emiten licencias de funcionamiento a establecimientos de bajo riesgo en máximo media hora a partir de la recepción de la documentación.

“La gente que en este tiempo está haciendo el esfuerzo de iniciar una unidad de negocio le hacemos muchísimo menos difícil su apertura; creo que la reactivación económica vendrá de estados y municipios”, comentó.

Agregó que el objetivo de este sistema es continuar trabajando sobre el eje “Saltillo Dinámico”, en donde el Gobierno Municipal de Saltillo es un aliado para todos aquellos que quieran trabajar, invertir y emprender en la ciudad.

Por su parte, Armando Bonne González, subdirector del SARE, recordó que, en su inicio, el Sistema de Apertura Rápida de Empresas otorgaba licencias en un plazo de 72 horas, posteriormente bajó a 24, y luego alcanzó esta eficiencia actual de menos de 30 minutos.

“Que una persona venga y realice su trámite en 30 minutos y tenga la posibilidad de iniciar su negocio, creo que es la mejor satisfacción para el ciudadano; poder tener un proceso rápido”, expresó Bonne González.

A través del PRES, una vez que el ciudadano recibe su licencia de funcionamiento, y con las medidas sanitarias correspondientes, permitirá enfrentar los estragos económicos generados por la pandemia.

Ese es el caso de Gerardo Peña Covarrubias, quien recibió su licencia en menos de 20 minutos y esto le permitirá comenzar a operar su lavado de automóviles.

“Yo recuerdo que hace unos años hacer este trámite era mucha pérdida de tiempo, burocracia; ahora me deja mucha satisfacción que nos den estas facilidades para abrir nuestro negocio”, comentó Peña Covarrubias.

Agregó que su establecimiento permitirá ofrecer hasta 15 plazas de trabajo, lo que sin duda apoyará a igual número de familias.

Un ejemplo más de los beneficios del PRES es el que vivió José Luis Ramos, quien solicitó y recibió, en cuestión de minutos, una licencia de clubes deportivos.

Él reconoce que nunca había hecho ese tipo de trámites y pensaba que seguían siendo engorrosos y prolongados, idea que cambió dada la experiencia.

Ramos manifestó que tener la licencia de funcionamiento rápido les ayuda a ofrecer sus servicios cuanto antes y con esto obtener los beneficios de su inversión.

“Todos pasamos una situación económica difícil, pero esto nos ayuda bastante a abrir nuestro negocio lo más rápido posible y ayudar económicamente a las personas que van a estar trabajando con nosotros”, afirmó el inversionista.

Tanto Gerardo como José Luis, invitan a las personas que tienen pensado iniciar su negocio para que no se detengan por trámites de este tipo, ya que ellos comprobaron que ahora son procedimientos rápidos y eficientes.

Bonne González reiteró que es un gran apoyo el que brinda la administración de Jiménez Salinas. Recordó que, desde la apertura de la Unidad de Mejora Regulatoria, a través del SARE se han otorgado 864 licencias hasta la fecha, entre aperturas y regularizaciones.

Agregó que incluso el SARE de Saltillo fue calificado como el mejor del país, según la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria.

Además, la Conamer otorgó una certificación que tiene una vigencia de tres años gracias a los procedimientos y políticas que se establecieron en ese proyecto.