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En esas condiciones del ahorro voluntario, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) reconoció que “el reto sigue siendo enorme”

Ciudad de México. El ahorro voluntario en el sistema de pensiones del país se mantiene en uno de los niveles más bajos a escala mundial, pues representa actualmente sólo 1.3 por ciento de los recursos totales del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), unos 21 mil 516 millones de pesos, y únicamente 4.9 por ciento del total de cuentas de los trabajadores tienen registro de algún tipo de ahorro adicional.

En esas condiciones del ahorro voluntario, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) reconoció que “el reto sigue siendo enorme y la realidad es que a 19 años de creado el sistema de pensiones, ahorrar para el retiro de forma voluntaria sigue siendo privilegio de unos pocos. Para poder vencer los obstáculos socio-económicos y conductuales para ahorrar de largo plazo, se requiere de una combinación de incentivos, monetarios y no monetarios, que en México comienzan a esbozarse pero que resultan todavía insuficientes”.

Aún así el organismo puntualizó que “el ahorro voluntario es indispensable pues la aportación obligatoria que realizamos en nuestra Afore (administradora de fondos para el retiro) es una de las más bajas a nivel internacional y, al final, la pensión del trabajador dependen en gran medida de la aportación que se realiza en su Afore”.

Según la Consar “resulta fundamental” que los trabajadores mexicanos comiencen a ahorrar voluntariamente para su retiro desde edad temprana, pues “para tener un saldo pensionario de 500 mil pesos a los 65 años se requiere un ahorro mensual de 381 pesos si se inicia a los 20 años de edad, mientras que el ahorro mensual deberá ser siete veces superior si se decide iniciar el ahorro a los 50 años”.

Los factores que limitan el ahorro voluntario, puntualizó la Consar, no son privativos de México sino que son similares a los de la mayor parte de los sistemas de pensiones del mundo. Si bien el contexto económico es un factor predominante en el monto del ahorro de largo plazo, no es el único, pues existen otros como “la oferta” con “engorrosos” trámites para hacer los depósitos, poca participación de las afore y empresas privadas en la promoción del ahorro voluntario, así como falta de difusión general sobre los beneficios e importancia del ahorro voluntario.

También se observan problemas por parte de la “demanda”, es decir, falta de conocimiento de los factores sicológicos que inhiben el ahorro, la falta de estímulos para ahorras, monetarios y no monetarios, entre otros.

De ahí que, dijo, la Consar se ha propuesto llevar a cabo modificaciones regulatorias que permitan ampliar la gama de incentivos fiscales y patronales, una mayor difusión pública sobre la importancia del ahorro voluntario, modificar los incentivos de las afore para convertir el ahorro voluntario en una prioridad, ampliar el universo potencial de ahorradores, brindar mayores facilidades para ahorrar mediante nuevos vehículos de ahorro, abrir más canales para realizar aportaciones voluntarias, captar la atención de los ahorradores en las afore mediante incentivos no monetarios y profundizar el conocimiento del “cliente” para determinar el por qué no ahorran para su retiro, entre otras acciones.