El COM dijo que carece de los 4.7 millones de dólares necesarios para abastecer al Centro Deportivo Olímpico Mexicano de todos los servicios.

El Comité Olímpico Mexicano informó que ya no podrá ofrecer alimentación, hospedaje y servicios médicos en su principal centro de entrenamiento, en lo que se trata del recorte más reciente en una serie de medidas presupuestarias impuestas por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Rara vez un mandatario de izquierda había estado tan obsesionado con las medidas de austeridad como López Obrador. En sus primeros siete meses de mandato redujo las plazas y salarios de los empleados de gobierno, además de reducir gastos en prestaciones.

También se redujo su propio salario y planea vender el avión presidencial, con el argumento de que “no puede haber un gobierno rico con un pueblo pobre”.

El presidente describe su plan financiero como “austeridad republicana”.

Pero sus recortes han comenzado a afectar seriamente a distintos sectores, desde deportistas hasta arqueólogos, a quienes les preocupa no contar con los recursos suficientes para realizar sus labores esenciales. Los detractores afirman que su gobierno está gastando la misma cantidad de dinero, sólo que canalizado a otras cosas.

El COM dijo que carece de los 4.7 millones de dólares necesarios para abastecer al Centro Deportivo Olímpico Mexicano de todos los servicios. El complejo cuenta con pista de atletismo, piscina, fosa de clavados, velódromo y gimnasios. El presupuesto que el gobierno destinó al deporte este año es alrededor de 25% menor al del año pasado.

Carlos Padilla Becerra, presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM). El COM dijo que carece de los 4.7 millones de dólares necesarios para abastecer al Centro Deportivo Olímpico Mexicano de todos los servicios. Foto: Cuartoscuro

La economista Valeria Moy dijo que el gobierno tiene mucha burocracia que recortar, pero señaló que el presupuesto federal de este año de 5.8 billones de pesos (304,000 millones de dólares) es casi igual al de 2018. López Obrador asumió la presidencia en diciembre, lo que le permitió elaborar el presupuesto de 2019.

No es que no hay dinero, sino que se está redireccionando” hacia programas sociales y de infraestructura del presidente, algunos de los cuales parecen “casi caprichos” que carecen de estudios sólidos para determinar su viabilidad o posibles consecuencias negativas, dijo Moy.