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De acuerdo el comunicador, el primer tercio del mandato de AMLO “ha estado marcado por un desastre real y por una retórica que busca esconderlo”

MÉXICO.- En su más reciente columna para The Washington Post, el periodista Carlos Loret de Mola hace un balance del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien este martes 1 de diciembre cumple dos años de haber llegado a la Presidencia de México.

En su texto, Loret arremete contra la administración del tabasqueño, quien alcanzó el poder el 1 de julio de 2018, cuando se convirtió en el candidato más votado de la historia democrática de México.

De acuerdo el comunicador, el primer tercio del mandato de AMLO “ha estado marcado por un desastre real y por una retórica que busca esconderlo”.

Para él, la situación actual venía gestándose incluso desde antes de que la pandemia por el covid 19 pegara en nuestro país, ya que en temas de salud la administración lopezobradorista “decidió cambiar de golpe y sin transición adecuada la manera de organizar los hospitales públicos del país”, además de referirse a la desaparición del Seguro Popular para dar paso a la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), lo cual dejó como resultado “un desabasto de medicamentos y un repunte en las quejas por falta de atención médica. Después llegó la pandemia, con resultados aún más fatídicos para el país“.

Luego, refiere que en materia económica el triunfo de AMLO en 2018 generó desconfianza entre el empresariado, lo cual desembocó en un parón a las inversiones a nivel público y privado, lo cual ocasionó una contracción en la economía que llevó a México a una “casi recesión” cuando arribó la epidemia.

De esta forma, Loret de Mola resume la parte inicial del mandato de López Obrador, afirmando que con el coronavirus, el país fue testigo de un colapso ya que México “está evaluado como uno de los peores países del mundo en la gestión del covid-19, prácticamente en cualquier métrica (muertes, número de pruebas, índice de positividad, mortalidad en hospitales públicos, fallecimientos de personal médico). Paralelamente, el Banco de México pronosticó que el país caerá este año el triple que las economías emergentes (-8.9%) y el próximo año solo crecerá poco más de la mitad (3.3%) que las otras naciones de su tipo”.

Más adelante, asegura que el presidente ha intentado insistir en que “íbamos muy bien” hasta que llegó la pandemia, pero la realidad es que “la caída estaba en marcha antes de la irrupción del coronavirus. Sin embargo, cuando el virus llegó a México, el gobierno se negó a implementar un gran programa de apoyo para aliviar a los más vulnerables frente al paro económico que trajo la crisis sanitaria”.

Luego acusa que AMLO “apostó por recordar las desgracias del pasado. Mientras la población ve cómo escala la cifra de personas muertas por la pandemia, el presidente se ha dedicado a hablar de lo grave de la corrupción de sexenios anteriores: hay un pueblo agobiado por una pandemia, y un presidente diciéndole que todas sus desgracias son culpa de que en el pasado se robaron dinero“.

“Mientras suceden las muertes, los contagios, la pérdida de empleos y la economía paralizada, el presidente está dedicado a hablar de casos de corrupción como la empresa Odebrecht, el exfuncionario Emilio Lozoya, los sobornos en la reforma energética y otros expedientes escandalosos que, si bien deben procesarse institucionalmente para erradicar la impunidad, se han utilizado flagrantemente como cortinas de humo para esconder la trágica realidad de la pandemia, cuyos devastadores efectos han sido más profundos por la ineptitud del gobierno”, explica.

Tras resumir las promesas hechas por el otrora candidato de Morena, el extrabajador de Televisa dice que “la realidad, dos años después, es que no solo no se ha alcanzado lo prometido sino que todos los indicadores muestran que, en los temas centrales de su programa, lo que hay es un retroceso“.

De esta forma, explica que “frente al desastre, redobla la retórica épica, los lemas optimistas y las mentiras redondas sobre lo alcanzado. Por eso una parte central de su política es combatir, descalificar e incluso perseguir a quienes, con datos, desenmascaran la farsa: periodistas, científicos, intelectuales y organizaciones no gubernamentales”.

Finalmente, Loret de Mola concluye su publicación diciendo que “frente a los datos, los eslóganes. Frente a la desgracia, la verborrea. AMLO prefiere hablar hasta tres horas diarias en su conferencia de prensa matutina que aterrizar las acciones de gobierno. Porque su gobierno es eso: una gran transformación construida de palabras y vacía de hechos“.