Foto: Especial
Ángel Estrada Mora, el joven saltillense, fue a Mazatlán por el primer lugar de una competencia de break dance, pero el mar no se lo permitió

El joven de apenas 22 años soñaba con ser un gran bailarín de break dance, se caracterizó siempre por ser un joven activo, líder en su círculo social.

El viernes por la mañana arribó al puerto junto con sus amigos, también de Saltillo, recorrió la ciudad por horas y finalmente fue a la playa, ahí a esa zona peligrosa de donde no logró salir con vida.

Pese a que el salvavidas de la zona alertó de las corrientes marinas peligrosas, Ángel se confió, con la intención de pasar un rato agradable ingresó a la orilla, pero la corriente lo succionó, lo llevó hasta el fondo y lo arrojó hasta un día después.

 

“Siempre se reportaba, como a las seis vi que esta vez no lo hizo, insistí en su teléfono y me contestaron sus amigos el celular”, dijo la madre del joven.

Verónica Mora Zapata no daba crédito a lo sucedido, ¿Cómo iba a imaginar que su hijo, aquel joven de apenas 22 años de edad que siempre será su niño pequeño, estaría perdido en el agua del mar?

“No nos gustaba que saliera de viaje, pero él siempre dijo que quería lograr sus sueños, él quería lograr su sueño de bailar, de ganar, eso era lo que le gustaba, lo hizo hasta el final, él quería seguirse preparando para esto del break dance”, comentó su mamá.

 

La mañana de ese sábado su cuerpo fue rescatado, emergió entre el mar cuando bajó la marea, fue ahí cuando los elementos del Escuadrón de Salvamento Acuático de Mazatlán y de la Marina Armada de México sacaron su cuerpo para colocarlo sobre la arena donde jugueteó con sus amigos antes de la tragedia.

Al saber lo ocurrido, Verónica no dudó un momento en ir por su niño, para las 13:00 horas estaba arribando a Mazatlán, con una desesperación por verle, aún su mente se aferraba a que fuera un error, que no fuera Ángel el que estuviera pasando por esta situación.

“Él siempre viajaba para participar, le gustaba tanto bailar”, recuerda.

 

Verónica, como pudo llegó a Moreh Inhumaciones, ahí esperaba ya el cuerpo de Ángel, lo acogió como cuando era un bebé y le acarició por última vez.

La familia y allegados a ella, solicitaron apoyo monetario, pues tan solo para el traslado del cuerpo, pagaron 25 mil pesos, además de los servicios funerarios en la localidad.

Sus amigos, también inmiscuidos en el break dance, desde la mañana de este sábado comenzaron con una velación, aunque fue solo con fotos, aseguraron que esperarían la llegada del cuerpo de Ángel para poder darle el último adiós.

 

Este domingo fue velado su cuerpo al poniente de la ciudad, ahí acudieron amigos, familiares a dar el último adiós, los presentes afirmaron que siempre será recordado como el gran bailarín que fue, dedicado, siempre constante y en busca de crecer en este ámbito.

La mañana de este lunes, sus restos fueron sepultados en el Panteón Los Pinos.

Ángel fue el mayor de tres hermanos, Imanol y Valeria son los pequeños con los que creció en sana convivencia.