Avelina Lésper intentó colocar cerca de la obra una lata de refresco para “tomar una foto”. Foto: Tomada de Internet
Personas que se encontraban ahí señalaron que la responsable era una mujer que tenía una lata de refresco entre las manos y que intentó colocarla cerca de la pieza para hacerle una fotografía

Valuada en 20 mil dólares, la pieza del artista mexicano Gabriel Rico se encuentra hecha añicos en el piso. Una pluma, una pelota de fútbol, otra de tenis, una rama y un cuchillo están en medio de los pedazos de cristal en el que se encontraban incrustados cuando la pieza se encontraba en su estado original, justo antes de la que crítica de arte Avelina Lésper intentó colocar cerca de la obra una lata de refresco para “tomar una foto.”

Alrededor de las cinco de la tarde, el ambiente habitual de la feria se vio interrumpido por el ruido del vidrio que chocó contra el piso al desplomarse de las estructuras metálicas que lo sostenían. Personas que se encontraban ahí señalaron que la responsable era una mujer que tenía una lata de refresco entre las manos y que intentó colocarla cerca de la pieza para hacerle una fotografía.

El artista ecuatoriano Pavel Égüez publicó este lunes en sus redes sociales dos fotografías en las que se observa el instante en el que la crítica de arte Avelina Lésper coloca una lata de refresco cerca de la obra de Gabriel Rico que exponía la galería OMR en la feria Zona Maco.

“Fotos de @paveleguez antes del incidente de Avelina Lésper en la Feria de Arte Zona Maco en CDMX”, se lee en la publicación del pintor, dibujante y muralista, que acompaña a tres fotografías.

El pasado 8 de febrero, cuando se denunció en redes sociales la destrucción de la pieza de Rico, Égüez publicó en su cuenta de Twitter que había sido testigo de la visita que realizó Lésper: “Acompañé la visita guiada de Avelina Lésper a la Feria de Arte Maco en CDMX. Lamentablemente al acercarse a una obra de Gabriel Rico, el vidrio que sostenía objetos explotó. Avelina no la tocó, un vidrio demasiado delgado y su débil estructura ocasionaron el incidente”.

Por su parte, la galería OMR informó que se trató de “una enorme falta de profesionalismo y respeto”. Mientras que Lésper se disculpó a través de un video por la destrucción de Nimble and sinister tricks, pero aseguró que no la había tocado, sólo había colocado una lata en el piso y luego la acercó a uno de los elementos de la obra.

Para el curador Cuauhtémoc Medina “es irrelevante” si Lésper tocó o no la pieza, y la señala como “la causante de un daño material”. “Su vocación de no entender ni aprender no le permite ver que esta obra tenía una factura, una complejidad y una delicadeza que implica que tocarla era muy peligroso. Tampoco entiende que no es una obra reemplazable, desde su ignorancia desconoce que las cosas pueden estar hechas con condiciones de producción delicadas e irrepetibles. Entrar en los dimes y diretes de qué hizo y no hizo carece de importancia. La manera en la que ella enloda algo que tiene una claridad absoluta, su manera de relacionarse con las obras, con los practicantes y participantes del circuito cultural es totalmente inapropiada; la consecuencia de su vocación destructiva llegó al punto de dañar una obra”.

Con información de El Universal 

Avelina Lésper. Foto: Tomada de Internet