Foto: Archivo
La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero de México ha difundido críticas a las limitaciones de su industria para negociar en los Estados Unidos

Ciudad de México. La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) exhortó al gobierno federal a evaluar una respuesta recíproca ante el intento del gobierno de Estados Unidos de limitar sus importaciones de acero provenientes de México y Canadá, socios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

“México no debe ser incluido en la resolución de la Sección 232, ya que no representa ningún riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos, somos una industria que no recibe subsidios gubernamentales y no somos parte del exceso de capacidad global”, dijo en un comunicado la Canacero.

El organismo que representa a la industria del hierro y del acero en el país explicó que el 20 de abril del año pasado el presidente estadunidense, Donald Trump, solicitó al Departamento de Comercio analizar los efectos de todas las importaciones de acero sobre la seguridad nacional bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, sin hacer diferencia de sus socios comerciales dentro del TLCAN.

La investigación, agregó la Canacero, se basa en el criterio de una supuesta amenaza a la seguridad nacional estadunidense y busca detener las importaciones a Estados Unidos en condiciones desleales, principalmente causadas por el exceso de capacidad mundial en la producción de acero. Este exceso, dijo, es generado por subsidios de gobiernos que operan con principios de economías centralmente planificadas y no de mercado, como es  el caso del gobierno de China.

Aseguró que la industria siderúrgica de Norteamérica comparte la problemática de sobrecapacidad mundial y de las importaciones bajo prácticas desleales, por lo cual planteó combatirla de manera conjunta por los tres socios del TLCAN, sin limitar sus mercados.

La Canacero sostuvo entonces que la industria en México no recibe subsidios gubernamentales y no forma parte del exceso de capacidad global, por lo cual no debe ser incluida en la resolución 232. Por lo contrario, si es incluida, la Canacero consideró que el gobierno y la industria están obligados a responder, de manera inmediata, con la aplicación de medidas equivalentes y recíprocas sobre las importaciones de acero de Estados Unidos.

“Exhortamos respetuosamente al gobierno mexicano a evaluar las medidas de reciprocidad que México podría tomar en caso de ser incluidos en esta medida, así como a comunicar de manera formal a sus contrapartes de Estados Unidos las serias implicaciones que tendrían traer para la región este tipo de restricciones, máxime en plena negociación del TLCAN”, expuso la Canacero.