Tres mil personas viven de las ventas de los restaurantes callejeros. JESÚS PEÑA
Las despensas que han repartido los gobiernos Estatal y Municipal han sido apenas un paliativo para enfrentar la grave recesión que vive este sector

Más de 260 familias de comerciantes ambulantes de comida se están viendo afectadas con la suspensión de fiestas patronales como la del Santo Cristo de la Capilla y el Cristo del Ojo de Agua, debido a las medidas dictadas por el Gobierno para evitar el contagio y propagación del COVID-19.

“Ya nos fue mal a nosotros este año, bueno si es que llegamos”, dijo Jaime Salinas Bustos, secretario general de la Unión de Comerciantes “Juan Cantú”,

Sostuvo que la cancelación de fiestas patronales como la de San José, el 19 de marza, de la Santa Cruz, el 3 de mayo, de San Isidro Labrador, el 15 de mayo, Nuestra Señora de la Salud y la Sagrada Familia, ocasionó que la economía de estos oferentes entrara en una severa crisis.

“Ya ahorita se nos fue la mitad de las fiestas”, lamentó.

Comentó que las despensas que han repartido los gobiernos Estatal y Municipal han sido apenas un paliativo para enfrentar la grave recesión que vive este sector.

“La luz, el agua y la renta no perdonan, hay que buscar la forma de trabajar, o sea algo que salga de perdido para pagar recibos”, dijo.

Declaró que hace unos días algunos negocios callejeros que venden gorditas y enchiladas volvieron a instalarse en la Plaza San Francisco y la Gran Plaza, donde hasta ahora las ventas han sido bajas porque la gente no sale y la que sale anda sin dinero, dada la falta de empleo y la desocupación que trajo consigo la pandemia.

Esta situación, dijo, perjudica a unas 3 mil personas que viven de los restaurantes callejeros.

Además, señaló que el Municipio ha omitido informar a la ciudadanía sobre la nueva ubicación de los mercados rodantes, como el de Agua Chiquita, que recién cambió su sede a la calzada Antonio Narro, y eso ha abonado a la ya de por sí baja afluencia de marchantes en estos lugares.

“¿Cómo levantan?”, cuestionó indignado.

Finalmente calificó de “mentira” las modificaciones al Programa de Microcréditos para el Bienestar del Gobierno Federal, que entraron en vigor a mediados de este mes con la finalidad de que las micro y pequeñas empresas pudieran acceder a recursos por hasta 20 mil pesos para hacer frente a la situación económica provocada por la emergencia sanitaria del COVID-19.

“No es cierto, el señor Reyes Hurtado puras mentiras. A nosotros nos dijo ‘vénganse a apuntar’ y dice ‘nomás que de esas 260 familias que son les va a tocar un crédito al 10 por ciento, así están las cosas’, por eso te digo que son puras mentiras, lo que dicen de que nos van a apoyar…”, reprochó