De último minuto. El concierto presentó varios cambios al repertorio que ya habían anunciado. / Orlando Sifuentes
Su última presentación quedó a deber a los espectadores, pues dichos cambios no fueron bien ejecutados.

La dupla de conciertos que la Orquesta Filarmónica del Desierto (OFDC) dedicó a la música compuesta en la época dorada de Nueva York concluyó anoche con las actividades de la primera temporada 2018 en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler con modificaciones al programa que desde hace varias semanas promocionaron.

Luego de que el ensamble más importante del estado se luciera la semana pasada con las obras de Bernstein y Gerschwin, su última presentación quedó a deber a los espectadores, pues dichos cambios no fueron bien ejecutados.

El evento abrió como estaba programado con la obertura del musical “Gypsy”, y fue entonces que se anunciaron las diferencias del repertorio. Claudia Cota subió al escenario a interpretar “Memory” de “Cats” de Andrew Lloyd Webber en lugar de la pieza de “Chicago” como estaba marcado, acompañada sólo por el piano de Alejandro Reyes como una sorpresiva introducción a lo que se vería durante la noche.

Continuaron con el programa estipulado con canciones de "My Fair Lady" y "El Fantasma de la Ópera", aunque no todas las que marcaba, pero fue en este momento que Ricardo Rodríguez deleitó al público.

Antes del intermedio los cantantes tuvieron la ocasión de darle vida a los personajes del gótico musical de Webber, obra con la que Cota está familiarizada pues ha interpretado a la soprano Christine Daae, la víctima del fantasma y protagonista de la obra, en varias ocasiones.

Al regreso, la OFDC invitó al alumno de la Escuela Superior de Música, Andrés Hernández, a demostrar sus habilidades frente al público con una canción de  “La Bella y la Bestia”.

Siguió con “Si yo Fuera Rico” de “El Violinista en el Tejado” y dio paso a las obras de Los Miserables.

Casi para acabar Rodríguez comenzó a amenizar con otra introducción sorpresiva: la canción “Can’t Take my Eyes off of You” y como conclusión, los tres intérpretes de la noche entonaron el clásico de Sinatra e himno a la ciudad que nunca duerme “New York, New York”.