Abordado. Este es el navío Stena Impero que capturó Irán ayer. / AP
La detención del Stena Impero es quizá la escalada más significativa en la región desde mayo, cuando Estados Unidos envió un portaaviones al Golfo Pérsico

LONDRES, RU.- Irán detuvo ayer un buque cisterna de bandera británica en el Estrecho de Ormuz, y brevemente hizo lo mismo con un segundo navío, intensificando las tensiones en la estratégica vía marítima que se ha vuelto punto de fricción entre Teherán y Occidente.

La detención del Stena Impero es quizá la escalada más significativa en la región desde mayo, cuando Estados Unidos envió un portaaviones al Golfo Pérsico en medio de acusaciones de que había amenazas provenientes de Irán.

Los recientes sucesos han causado agitación en el mundo, y cada maniobra genera temor de que un malentendido o un paso en falso podrían conducir a una guerra.

Los detalles de lo que ocurrido ayer continúan siendo imprecisos, luego de que Irán reportó que había detenido un buque cisterna británico en el Estrecho de Ormuz, un canal situado en el Golfo Pérsico por el cual pasa una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo, principalmente a las naciones europeas.

El Stena Impero fue llevado a un puerto iraní porque no cumplía con las “leyes y regulaciones marítimas internacionales”, declaró la Guardia Revolucionaria de Irán.

El buque llevaba 23 tripulantes de varias nacionalidades; no hay reportes de heridos.

“Estas detenciones son inaceptables. Es esencial mantener la libertad de navegación y que todos los barcos puedan transitar de manera libre y segura en la región”,  dijo ayer el secretario del Exterior británico Jeremy Hunt.