Especial
La nueva película de Aardman Animations no será su mejor trabajo en comparación, pero es una historia bastante entretenida y bienintencionada

Calificación: 7 de diez

Es una experiencia bastante agradable ver películas de animación stop-motion en nuestros tiempos. El cuadro por cuadro es un arte cada vez menos común, en un mundo plagado por efectos especiales digitales y tecnologías de este tipo que avanzan día con día. Los personajes y mundos de Pixar se acercan cada vez más a la realidad y estudios como Laika agregan cada vez más elementos por computadora para complementar sus muñecos y maquetas. Por su parte, Aardman Animations todavía se siente que está hecho de plastilina casi en su totalidad y creo que este es un gran mérito. Si bien podríamos decir que “El Cavernícola” (“Early Man”) no es su mejor trabajo, sí se trata de una historia bastante tierna, entretenida y sólida para toda la familia, además de ver animación como casi ya no se hace.

La película se ubica en tiempos prehistóricos, con un montón de cavernícolas que se quedaron en la edad de piedra y cazando conejos en un valle oculto y aislado de los mayores avances de la civilización. En algún otro punto la gente ya vive en la Edad de Bronce, una sociedad que venera a un ancestral deporte: el futbol, el cual hace ricos a los poderosos y vuelve ídolos a sus jugadores. La tribu de cavernícolas se verá forzada a aprender a jugar, luego de que un ambicioso gobernante de un pueblo decida destruir su hogar en busca de preciosos metales. El trato es que si ellos le ganan al equipo campeón, podrán recuperar el valle donde crecieron. El caso es que ellos no tienen ni idea de cómo funciona la sociedad, ni mucho menos cómo perfeccionar la técnica de un deporte que ni siquiera comprenden en su nivel más básico.

Aardman Animations es responsable de cintas como “Chicken Run” (2000), “Pirates! In an Adventure with Scientists!” (2012) y “Shaun the Sheep Movie” (2015). Tienen un estilo muy particular en las facciones y movimientos de sus personajes y sus mundos, hechos con alguna especie de plastilina. Todas sus películas son familiares y tienen un humor bastante efectivo y corporal, aunque es amistoso y para todo público. Como sus otras cintas “El Cavernícola” es una obra divertida y con una moraleja tierna. En realidad, no existe mucho espacio a donde correr en cuanto a este género de películas, es decir, animación para toda la familia con enfoque claro en el público más infantil. Es decir, no son Pixar, que puede llegar a ocultar temas muy adultos y complejos si se analiza. Las ambiciones de Aardman son más bien modestas: divertir y dejar un buen sabor de boca.

Es aquí donde “El Cavernícola” se tropieza un poco. Es decir, sigue una fórmula con tanto convencionalismo que llega a sentirse más plana que otras obras del estudio de animación. No hay muchas sorpresas, no hay giros inesperados y la lección parece ser una vista ya demasiadas veces en el cine: si te esfuerzas puedes lograr más de lo que se espera de ti. Esto, digamos, sería el gran defecto, la razón por la que no nos conmueve profundamente y por la cual se siente como una más del montón. Pero estos son detalles que, en gran escala, no importan ni afectan profundamente los objetivos de esta historia. Es decir, la cinta cumple su propósito y no creo que en ningún momento quiera ser más de lo que es. La cosa se complica si uno se pone a compararla con otros trabajos de Aardman y tiene altas expectativas por la misma razón.

Creo que “El Cavernícola” funciona. Es divertida, tiene personajes carismáticos y unas cuantas secuencias de buenos chistes. El héroe improbable es torpe como se esperaría y el villano es narcisista y arrogante, pero juntos hacen una buena dinámica cómica. 

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Podríamos decir que eso es todo lo que hay, pero dado el elemento del futbol, de alguna forma esta cinta también se convierte en una historia de deportes, donde el conflicto final se resuelve por medio de un partido. Me parece que esta secuencia final es de lo mejor. No sólo hace honor a una de sus principales lecciones, sino que resulta en muy buenos chistes, acción bien llevada, buen ritmo y amarra muy bien el sentimiento de la historia. Es una pelea final, heroica, aleccionadora y emocionante, como deben ser. Creo que es un problema de casi todas las cintas de deportes llegar a este punto, porque todo se resume en un juego de buenos contra malos. Quién anota y quién pierde, ante una situación contrarreloj que suele ser demasiado obvia por su simplificación. 

En resumidas cuentas, no creo que se deba sobreanalizar tanto esta película. Es diversión infantil para toda la familia y punto. No, no es el mejor trabajo de un estudio que nos tiene acostumbrados a quizá obras de calidad muy superior, pero está lejos de ser un trabajo pésimo. Como se suele decir: tiene el corazón puesto en el lugar correcto. 

El dato
Director: Nick Park
Voces de doblaje: Humberto Amor, Gerardo Prat, Natalia Hencker, Eduardo Bulnes, Eddie Santiago, Jorge Toscano.
Género: Animación / Comedia
Clasificación: A
Duración. 89 minutos

Carlos Díaz Reyes

Escritor y cinéfilo de tiempo completo. Actualmente trabajo como colaborador en el periódico Vanguardia de Saltillo, Coahuila, con quienes laboré en diversas áreas durante cerca de seis años, desde mis prácticas en la universidad hasta luego de mi graduación. También realizo reportajes y entrevistas para la revista Newsweek en Español, desde mi llegada a la Ciudad de México en febrero de 2017.

Me apasiona la crítica de cine, labor a la que dedico buena parte de mi tiempo para mantenerme al día con los estrenos más recientes, así como tener un amplio panorama de los clásicos en este mismo ámbito. Escribo y leo por placer. Publico textos en mi blog personal (blogenllamas.wordpress.com), en su mayoría relatos cortos. Tengo dos libros de cuentos publicados por el Municipio de Saltillo: “Demasiado Tarde” (Acequia Mayor, 2016) y “Los Ausentes” (Acequia Mayor, 2017).