Prolongar tus horas de sueño puede beneficiarte en gran medida.

Muchos europeos creen en los beneficios del descanso, tanto así que dedican la tarde para que todos puedan tener una siesta, recobren energías, y regresen a trabajar.

Desafortunadamente, esto no ocurre en Estados Unidos o en México donde un descanso de medio día no solo es un lujo, sino muchas veces es visto como simple pereza.

Si eres uno de aquellos que disfrutan un “coyotito” ocasional, deberías mantener el hábito ya que estudios han revelado que una natural e integral parte del ritmo circadiano (o ciclo de sueño). Estudios indican que siestas cortas pueden mejorar la percepción y la productividad, y no se necesita más de 15 o 20 minutos para cambiar tu día.

Un estudio de la Universidad Boulder de Colorado descubrió que los niños que no se toman una siesta por la tarde no mostraban entusiasmo interés, tenían mayor ansiedad, y un mayor problema para resolver problemas comparado con otros niños que dormían regularmente.

Lo mismo aplica para los adultos también. Investigadores de Berkeley encuentra que los adultos regularmente que toman ventaja de una siesta por tarde tienen mayor habilidad para memorizar. ¿Por qué el descansar es tan esencial? Porque permite que tu cerebro se “reinicie”, la memoria de corto plazo se despeja y nuestro cerebro tiene mayor espacio para trabajar.

¿Y qué tan largas deben ser estas siestas? De acuerdo con los expertos, de 10 a 20  minutos es suficiente para refrescar la mente e incrementar tu energía y atención. El sueño no es tan profundo y puedes regresar a tus actividades luego de levantarte.

Si duermes más de media hora, es posible que tengas que lidiar con 30 minutos de somnolensia ya que tu cuerpo comenzó a entrar en un sueño más profundo. Lo mismo puede decirse si dura una hora o más. Sin embargo, estas siestas pueden mejorar considerablemente la memoria y ayuda a recuperar el sueño para aquellos que no tienen suficientes horas de sueño por la noche.

Para concluir, las siestas son buenas para tu salud física y mental por lo que debes practicarlas ocasionalmente. Tomen en cuenta que estas siestas jamás debe reemplazar el sueño de la noche, sino acompañarlo.

Con información de HealthSpiritBody.com