Tripulantes, a salvo. José Eduardo y su acompañante circulaban sobre la carretera Monterrey-Saltillo, al llegar a los conos perdieron el control. ULISES MARTÍNEZ
Ambos tripulantes salieron por su propio pie, pero sólo uno quedó detenido, mientras el otro –identificado como José Eduardo– estaba tirado sobre el pavimento al no poder moverse debido a su estado alcohólico y los golpes del accidente

Un joven y su acompañante salvaron su vida pese a que la camioneta en que viajaban quedó partida tras un accidente en V. Carranza, a la altura del filtro a la colonia Jardines Coloniales.

Cerca de las 3 de la mañana, José Eduardo, de 21 años, circulaba a exceso de velocidad y ebrio sobre la carretera Monterrey-Saltillo, con dirección a Saltillo. Según testigos, al llegar a los conos y trafitambos colocados entre los carriles, la camioneta iba de un lado a otro y al girar subió las ballenas del camellón.

El vehículo se alejaba y golpeaba las ballenas hasta que las tomó como rampas y antes de pasar a los carriles contrarios pegó la parte de la caja contra un señalamiento.

Esto ocasionó que la camioneta se partiera en dos, saliendo la caja disparada hacia un estacionamiento de una agencia vehicular y la cabina quedaba en los carriles.

Ambos tripulantes salieron por su propio pie, pero sólo uno quedó detenido, mientras el otro –identificado como José Eduardo– estaba tirado sobre el pavimento al no poder moverse debido a su estado alcohólico y los golpes del accidente. El joven fue llevado a un hospital donde se le envió un oficial de custodio para que al salir pague por los daños ocasionados