Foto: Vanguardia/Marco Medina
Durante su estadía en la ciudad, la próxima directora del Fondo de Cultura Económica dio un recorrido por la librería Carlos Monsiváis y además charló con nosotros

La Feria Internacional del Libro de Coahuila 2018 recibió el día de ayer a la escritora y ensayista Margo Glantz, quien presentó acompañada de Julián Herbert su libro “Y por mirarlo todo, nada veía”, en el que habla sobre la manera como las noticias en la actualidad han perdido una jerarquía y ahora todas valen lo mismo, trátese de un acontecimiento de la farándula o un importante hito en la política y la historia universal.

Sin embargo, antes de acudir a las instalaciones de la FILC, la autora —quien se unirá al gabinete de la próxima administración federal como la directora del Fondo de Cultura Económica— visitó la Librería Monsiváis.

“Me dio mucho gusto conocer la librería, en qué lugar tan extraordinario está, la cantidad de gente que está trabajando con tanto entusiasmo y las posibilidades de que cada vez haya más jóvenes que estén allí constantemente y que aprenden a leer, cosa que casi se ha olvidado”, comentó Glantz para VANGUARDIA.

La sucursal saltillense del Fondo de Cultura se caracteriza no sólo por la oferta bibliográfica, sino también por los eventos de los que es sede, ya sean presentaciones de libros, charlas, mesas de diálogo y otros más, tema que la también ensayista abordó.

Mientras más instruidos sean los jóvenes más posibilidades tendrán de una idea crítica del mundo, pues el mundo conspira para que no la tengan”.
Margo Glantz

“Me decían que la librería del fondo en Torreón, que es una ciudad muy importante ya no existe y que ahora está en Saltillo, cosa que me parece estupendo”.

“Creo que estos centros culturales son muy importantes para todas las regiones del país, pero en especial para esta que ha sido tan desolada por fenómenos tan horribles como el narcotráfico y es importante que los jóvenes aprendan a leer a tener un sentido crítico de las cosas, porque la falta de educación, la falta de lectura, ha hecho que nos degrademos como país”.

En cuanto a su libro, le preguntamos si existía alguna recomendación, tanto para la población en general como para los medios de comunicación, para evitar que algunas noticias importantes pierdan valor frente a algunas más superficiales y expresó que lo más importante es la lectura y la formación de una mente crítica.

“Es un problema difícil, yo no puedo profetizar, pero creo que la obra es como lo que hacen las distintas casas culturales y ayuda mucho. Estando en el Fondo de repente me encontré con que hay veinte chicos que van a tomar un taller y me parece que eso sucede constantemente”. “Se trata de que volvamos a tomar la educación como uno de los elementos más importantes para el progreso, mientras más instruidos sean los jóvenes más posibilidades tendrán de una idea crítica del mundo, pues el mundo conspira para que no la tengan”.

“Ya hace mucho tiempo que la prensa desjerarquizaba las noticias, pero la brutal importancia que han adquirido las redes sociales han exacerbado esa posibilidad de sumergirse en algo que es muy interesante, yo no estoy en contra de las redes sociales, yo creo que son muy importantes, pero si al mismo tiempo no estamos conscientes de lo que significan y lo hacemos de una manera automática y narcisista todo se vuelve muy fetiche, superficial y evanescente”.