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El término tiene una raíz para nada agradable

Hoy se celebra el Día del Trabajador, esto en conmemoración recuerda a los “Mártires de Chicago”, un grupo de trabajadores asesinados durante una protesta por derechos laborales en Estados Unidos en 1886.

Pero, ¿de dónde viene la palabra "trabajo"?

Su origen no es halagador, ya que según la Real Academia Española, viene "del latín tripaliare. Torturar. Derivado del latín tardío tripalium, instrumento de tortura compuesto de tres maderos".

El tripalium (tres palos) era un cepo, o trampa, con tres puntas que se usó durante el Imperio Romano para inmovilizar caballos, bueyes o animales grandes, y así poder herrarlos, examinarlos o utilizarlos en tareas. Luego se empleó para castigar esclavos.

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De "tripalium" surgieron, entonces, las palabras "travail" (francés) "travaglio" (italiano), y "trabalho" (portugués), de ahí al castellano "trabajo".

Incluso en las lenguas germánicas y eslavas el origen de "trabajo" tiene que ver con el sufrimiento y pesar.

En alemán, "arbeit" sugiere esfuerzo y sufrimiento.

En inglés, "work" viene del gótico "wrikan", que implica persecución. Y en eslavo, "rabota" significa tarea forzada.

Así que si nos ajustamos a su etimología, el trabajo es un tipo de tortura.

Con información de La Nación