En 1652, un escribano saltillense anotó la palabra Sauz en un expediente. No podía saber que ese nombre sobreviviría 374 años, varias guerras, una epidemia, una lechería industrial y media docena de disposiciones oficiales que intentaron borrarlo. La Calle del Sauz es hoy el único topónimo de origen colonial que permanece vivo en Saltillo. Su historia es, en pequeño, la historia de la ciudad misma