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La recomendación R20/2019 concluyó con un expediente iniciado en Torreón por los hechos ocurridos el 21 de junio del 2017

El Grupo de Armas y Tácticas Especiales del Estado recibió una recomendación por violación a los derechos humanos en su modalidad de detención arbitraria y lesiones, al ser señalado por haber torturado con descargas eléctricas en los genitales a un joven.

La recomendación R20/2019 concluyó con un expediente iniciado en Torreón por los hechos ocurridos el 21 de junio del 2017.

En el caso, la queja interpuesta ante la Comisión de los Derechos Humanos de Coahuila, detalla que el joven fue detenido arbitrariamente, sin saber a dónde sería trasladado a bordo de una patrulla de los GATES, quienes lo acusaban de haber consumido sustancias tóxicas en la vía pública.

“Empezaron la marcha de la camioneta, siendo trasladado a algún lugar, circulando por un buen rato, sin saber por cuanto tiempo, sin saber a dónde me llevaron, me decían que no abriera los ojos ya que si los abría me iban a matar”, expresó el quejoso.

 

En el mismo expediente, la víctima señaló que los elementos le retiraron 20 mil pesos que cargaba para pagar deudas y comprar mercancía para su negocio, y aún después de haberlo puesto en libertad tras su llegada a las celdas municipales, el efectivo no le fue devuelto.

En la queja, la víctima manifestó que durante la detención recibió descargas eléctricas en los genitales y en todo el cuerpo, mismas que le causaron un desmayo; y dicha versión fue sustentada por un médico que se menciona en la recomendación y que a su vez identificó que la víctima no había ingerido ningún tipo de sustancias como lo sostenía el GATE.

“El quejoso fue víctima de violación a sus derechos humanos, sin que existiera orden de aprehensión girada por juez competente ni orden de detención (...) posterior a ella, incurrieron en conductas mediante las cuales le causaron lesiones en diversas partes de su cuerpo”, acreditó la CDHEC.

En la recomendación, la CDHEC estableció siete puntos en donde pidió iniciar investigaciones para determinar la identidad de los involucrados y presentar una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, además de hacerse cargo de la salud psicológica y médica del afectado.

"El tema de tortura sexual es grave, pero no solamente por las afectaciones que repercuten en los sobrevivientes, sino también porque en tanto haya tortura no hay verdaderas investigaciones; hay impunidad, falta de acceso a la justicia”, expresó Melissa Zamora.