Lucha. Angela Merkel de cara a las nacionales, deberá luchar contra quienes amenazan la existencia de la eurozona. Foto: Archivo
11 AÑOS lleva como canciller de Alemania, Angela Merkel, y buscará en 2017, un cuarto mandato

BERLÍN.- Cuando la canciller alemana, Angela Merkel, anunció hace 15 días, su deseo de volver a ser la candidata de su partido, la Unión Cristiano-demócrata (CDU), a las elecciones nacionales 2017, admitió con modestia que su decisión de luchar por un cuarto mandato no había sido fácil.

“He tenido que reflexionar durante mucho tiempo sobre una nueva candidatura. La decisión, después de 11 años en el cargo, es todo menos trivial”, dijo y añadió una frase que ilustra el estado de ánimo político de su país: “esta campaña va a ser la más difícil desde la reunificación”.

Tras 11 años en el cargo, la Canciller ha visto como su poder se debilitó y también ha sido testigo del incierto y peligroso éxito del partido Alternativa para Alemania (AfD), que le quitó votos a la CDU y puede convertirse en la 3ª fuerza política, una visión que le quita el sueño a la Canciller.

Pero Merkel cuenta con un as que le puede ayudar a ganar las elecciones y asegurar la frágil unidad de la UE, que puede quedar en entredicho hoy a causa de dos citas electorales que tienen lugar en Italia y Austria.

Después del  inesperado triunfo de Donald Trump, la canciller se convirtió en el nuevo pilar del liberalismo occidental; “la última defensora del mundo libre”, como la bautizó el diario The New York Times.

Esta idea cobró actualidad cuando Barack Obama visitó Berlín en noviembre. “Si yo fuera alemán, votaría por ella” dijo Obama después de admitir que Merkel había sido la aliada más confiable que él nunca pudo haber imaginado tener en sus ocho años como inquilino de la Casa Blanca. “Ella es sinónimo de credibilidad y está dispuesta a luchar por sus valores y principios. Esto deberían valorarlo los alemanes”, añadió.

Pero Merkel, una mujer pragmática, no se dejó embrujar por los elogios y rechazó la idea de que después de la elección de Trump como Presidente de EU, sería ella la única persona capaz de mantener con vida el liberalismo en el mundo occidental. 

“Esa idea es grotesca, casi absurda”, dijo cuándo anunció su candidatura. “Una sola persona es incapaz de resolver los problemas. Sólo somos fuertes si actuamos todos”, dijo.

El triunfo de Merkel en las elecciones de 2017, aún no está asegurado y varios líderes de  su partido admiten que será muy difícil volver a ganar las elecciones con Merkel como candidata, pero confiesan sin pudor que sin Merkel, sería imposible de ganarlas. No en vano, la canciller es la líder más poderosa que existe actualmente en Europa y su partido sabe que ella, como candidata, ofrece una imagen de seriedad y responsabilidad, requisitos que son imprescindibles cuando el País y Europa están confrontados a tiempos tumultuosos.

En Alemania, el peligro tiene nombre y apellido: Frauke Petry. La actual líder de AfD ha tenido éxito en llevar a su partido a 10 parlamentos regionales y nadie descarta que obtendrá un resultado de dos dígitos en las nacionales, una realidad que hará difícil buscar alianzas en el seno del Bundestag (Parlamento) para asegurar una mayoría que permita gobernar con tranquilidad.

Para Merkel, “la estabilidad de Italia es clave” señaló al hacer eco de las posibles consecuencias que puede tener el resultado del referéndum.