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Una sentencia, emitida por la Sala Colegiada Penal del Tribunal Superior del Justicia de Coahuila, señala reiteradamente la incapacidad del Ministerio Público para acreditar el delito, primero, y para formular agravios, después, por lo cual se absolvió a Villarreal Hernández de fraude equiparado

El Poder Judicial de Coahuila absolvió dos veces a Javier Villarreal Hernández del delito de fraude equiparado, en su modalidad de simulación de hecho, por la incapacidad del Ministerio Público de probar la existencia del delito y apelar la sentencia de primera instancia.

Lo anterior se desprende de la sentencia de segunda instancia, emitida por la Sala Colegiada Penal del Tribunal Superior de Justicia, el 24 de enero de 2017, que confirma la absolución que a favor del extitular del SATEC emitió un Juez Penal de Primera Instancia el 16 de octubre de 2015.

La sentencia de la Sala, presidida en su momento por el magistrado Óscar Aarón Nájera Davis, señala en múltiples ocasiones que los argumentos del MP demuestran que no comprende la naturaleza de una apelación, ni el concepto de agravio que debió hacer valer para revertir la sentencia de primera instancia.

“Resulta inviable la apelación -señalan los magistrados- cuando la expresión de agravios se limita a reiterar los mismos argumentos que fueron expuestos ante el A quo (juez de primera instancia) en el escrito de inicio”.

Luego, abundan, que “una auténtica apelación debe hacer notorio el defecto de la sentencia apelada, mostrando desajuste entre el discurso desarrollado y los presupuestos que le sirven de sustento, o en los hechos comprobados de la causa en comparación con el derecho aplicable”.

Los señalamientos anteriores llevan a los magistrados a adelantar, apenas en la página 13 -de 158- del documento que, “basta así, la lectura de los agravios formulados por la representación social (el Ministerio Público) para determinar que los mismos resultan infundados e inoperantes”.

La absolución se registró en dos ocasiones, pese a que el expediente del juicio 76/2011, contiene la evidencia de que el exfuncionario estatal habría utilizado un decreto falsificado del Congreso del Estado para contratar un crédito de mil millones de pesos con banco Santander.

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Surgió otro delito contra Javier Villarreal, pero no lo probaron

La sentencia de la Sala Colegiada Penal contiene fragmentos de la sentencia original emitida por el Juez de Primera Instancia y ello permite saber que la razón por la cual éste absolvió a Villarreal Hernández fue también la incapacidad del Ministerio Público.

En el análisis que los magistrados hacen de la sentencia original refieren que en el considerando tercero de aquella “se determinó tener por no plenamente acreditados los elementos del delito de Equiparado al Fraude en su Modalidad de Simulación de Acto Jurídico”.

Al abundar en la explicación del razonamiento señalan que esta decisión fue tomada porque el Ministerio Público no comprende lo que jurídicamente significa “simular”.

“…en todo caso existe otro delito posiblemente la elaboración y uso de un contrato falso, como lo es el decreto apócrifo 476 que aparentemente había emitido el Congreso del Estado de Coahuila y que había sido utilizado para integrar un expediente crediticio del banco Santander Serfín, más sin embargo esos hechos no son imputados a los acusados”, asentó en la sentencia original el Juez de Primera Instancia.

El MP hoy es Magistrado

En los momentos en los cuales el Juez de Primera Instancia y la Sala Colegiada Penal del Tribunal Superior de Justicia absolvieron a Villarreal Hernández el responsable del Ministerio Público en Coahuila era Homero Ramos Gloria, quien fungió como Procurador General de Justicia y encargado del despacho de la Fiscalía General entre 2012 y 2017.

Lo anterior implica que fue el responsable de supervisar la integración del expediente con el cual se acusó a Javier Villarreal, así como de vigilar la participación del Ministerio Público en el juicio y la elaboración del documento con el cual se apeló la sentencia de primera instancia.

En estricto sentido, las críticas que el Tribunal Superior de Justicia realiza a la deficiente actuación de la parte acusadora en el proceso 76/2011 tendrían como destinatario principal a Ramos Gloria.

Paradójicamente, el ex responsable de la procuración de justicia en Coahuila hoy forma parte de la Sala Colegiada Penal del Tribunal Superior de Justicia de Coahuila, luego de que el Congreso del Estado le designara, en diciembre de 2018, Magistrado del Poder Judicial.