Foto: Héctor García
A los 89 años y en domingo, el día que más atesoraba, deja de existir empresario

Saltillo.- “Los domingos eran perfectos con él”, dijo ayer Pedro Torres sobre su padre en la misa de cuerpo presente. Dijo que esos días de golf con toda su familia y amigos eran sus preferidos y que por eso decidió despedirse de ellos también un domingo.

La madrugada de ayer, a las 03:09 horas, falleció en Saltillo a los 89 años, don Pedro Torres Casso, quien toda su vida se dedicó al ámbito empresarial, destacando como director general de la compañía Cifunsa del Grupo Industrial Saltillo (GIS). Le sobrevive su esposa Tey Castilla Sánchez, hijos, nietos y bisnietos.

Familiares y amigos de Torres Casso le dieron el último adiós en misa de cuerpo presente. Junto a su féretro, una fotografía grande de él y al pie de la misma unos guantes y pelota de golf, lo que tanto amaba hacer los domingos. La capilla lució llena.

Foto: Héctor García

Don Pedro formó una familia con su esposa Tey Castilla Sánchez, con quien en noviembre del año pasado, cumplió 65 años de casados. Procrearon siete hijos: Pedro, Jaime, Gabriela, Rebeca, Raquel, David y Daniel.

Torres Casso dirigió la empresa Cifunsa, fue uno de los socios fundadores del Club Campestre de Saltillo y además líder de la Canacintra Coahuila Sureste.

“Al acompañar a nuestro hermano Pedro, sabemos que él vivió en esa vida de Dios, creyó en esa vida de Dios y ahí fue avanzando, caminando, llenando de Dios y de la propuesta de Jesús, siendo un hombre que pasó por la vida haciendo el bien”, señaló el sacerdote en la misa.

Este lunes a las 19:00 horas se realizará la misa de cenizas de don Pedro Torres en la iglesia de San José, donde está la cripta en la que descansará

Por parte de la familia, fue su hijo Pedro Torres quien dio un mensaje a los presentes. En un mensaje corto, les agradeció su presencia y recordó que los domingos eran los días preferidos de don Pedro, porque era cuando se iba a jugar golf con sus amigos, su más grande pasión.

“Los domingos eran perfectos, comenzaban con una barbacoa bien temprano porque había que irse a jugar golf con esa bola de amigos que lo acompañaron siempre. Nos llevaba a jugar golf y luego nos íbamos al rancho de don Humberto Castilla y regresábamos a San José con el padre Carlos a celebrar la misa”, recordó.

Luego dijo que esa misma afición y gusto que tenía don Pedro por los domingos, lo llevó a que, con el favor de Dios, fuera en ese mismo día cuando se despidiera de todos sus seres queridos, los que lo acompañaron durante toda su vida.

Foto: Héctor García

“Don Pedro escogió despedirse de todos nosotros el domingo, para que todos los que lo queremos aprovechemos para ir a misa, él siempre fue muy generoso, no quería quitarle el tiempo a nadie. Fue un padre maravilloso, un esposo fantástico que nos encargó a sus hijos cuidar a nuestra madre Tey... que sepa que así lo vamos a hacer”, dijo Pedro.

Rodeado de familiares y amigos, don Pedro Torres fue despedido.

Pedro Torres Casso - 1927 - 2016