Consecuencias. Uno de cada cuatro pacientes afectados por el coronavirus sufre alteraciones en el olfato y el gusto. ARCHIVO
Estudios y especialistas señalan que uno de cada 4 pacientes que sufren alteraciones las seguirán padeciendo por lo menos 90 días después del contagio

Una de las afectaciones que los pacientes han presentado por el contagio de COVID-19 es la pérdida del olfato y el gusto.

Si bien estos síntomas pueden variar de acuerdo con la gravedad de la enfermedad y las condiciones de cada persona, estudios señalan que las secuelas pueden presentarse hasta en un 59 por ciento de los casos en general. En tanto, que incluso hay quienes requieren de un periodo de recuperación de más de 6 meses.

Sobre el tema habló con VANGUARDIA la doctora Nora Gómez Contreras, quien trata pacientes de COVID-19 en el Hospital General “Salvador Chavarría”, en Piedras Negras, así como en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de forma externa.

Si bien la doctora aclaró que aún hay mucho desconocimiento en cuanto a los síntomas y secuelas que deja el virus, su explicación se basa en su experiencia y en los artículos más recientes y que ya recibieron autorización para ser publicados: “Long Covid”, y “Potencial patogenia de ageusia y anosmia en pacientes con COVID-19”.

La ageusia es el nombre que se da a la alteración en la percepción de los sabores. En tanto que la anosmia es la pérdida parcial o completa del sentido del olfato.

Parte del virus tiene una proteína llamada “S”, que se une a la enzima convertidora de la angiotensina, misma que llega a estar presente en la mucosa respiratoria y la mucosa de la cavidad oral. Y por ello, muchas de las sustancias que consume la saliva y que ayudan a percibir los distintos sabores se pueden alterar.

Esto ya se había observado en el MERS, que es el síndrome respiratorio por coronavirus de Oriente Medio, y que podría llamarse como un primo hermano del SARS-CoV-2.

La enzima convertidora de la angiotensina también influye en el proceso de las vías respiratorias, pues el virus puede estar causando un daño en las vías olfatorias. El virus se pega e inflama el nervio y llega a reducir la vida útil de las neuronas, “una destrucción o alteración en los nervios es algo que va a dejar, hasta cierto punto, secuelas”, detalló la doctora Nora.

En datos, del 5 al 15 por ciento de los pacientes que presentan alteraciones en gusto y olfato, llegan a tener estos padecimientos todavía hasta 6 meses después, “estamos hablando de una recuperación de más de 6 meses. Pero al menos 90 días después del contagio, uno de cada 4 pacientes que tiene esta alteración, la van a seguir presentando”, detalló la doctora.

Así mismo, los estudios apuntan que las secuelas en gusto y olfato se han observado más en el Continente Americano en comparación con Asia. Siendo que allá se han detectado más fática, cansancio o pérdida de peso.

SECUELAS PSICOLÓGICAS

Karla Patricia Valadez, directora de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Coahuila, apuntó que durante la pandemia entre el 20 y el 30 por ciento de los pacientes COVID a los que han brindado atención psicológica, manifiestan secuelas psicológicas que complican su recuperación física.

Dentro del programa de atención que ha implementado la Facultad de Psicología, han detectado que los pacientes diagnosticados con COVID en ocasiones reportan síntomas de ansiedad durante el padecimiento, lo que dificulta que un respirador o los tratamientos actúen de manera efectiva en él o los pacientes.