Oposición. Habitantes de Parras se niegan a que el agua sea desviada para Derramadero. Foto: Archivo
Felipe Rodriguez, activista señaló que en días anteriores sostuvieron una reunión con autoridades federales de Conagua y senadores en donde acordaron no publicar el estudio hasta llegar a un acuerdo

Después de la manifestación que cientos de habitantes de Parras realizaron para defender el agua que pretende ser extraída del Acuífero Saltillo Sur para trasladarla a Derramadero, la publicación del estudio que realizó Conagua en donde negaba la sobreexplotación de dicho pozo, fue detenida.

Representantes de la Comisión Nacional de Agua a nivel nacional llegaron al acuerdo de detener la publicación de la investigación que negaría la sobreexplotación del acuífero, que años antes la misma Conagua había aceptado que se encontraba sobreexplotado.

Felipe Rodriguez, activista que se encuentra en la lucha contra esta iniciativa, señaló que en días anteriores sostuvieron una reunión con autoridades federales de Conagua y senadores en donde acordaron no publicar el estudio hasta llegar a un acuerdo con los campesinos del Municipio de Parras.

“Tuvimos un nuevo acuerdo con las autoridades a nivel nacional en donde estuvo el gerente nacional de Aguas Subterráneas, y el subgerente, además de estar el enlace legislativo de Conagua y la Cámara de Diputados”, afirmó.

 

Puntualizó, asimismo, que en la reunión acudió el bufete de abogados y el geólogo Joel Carrillo, de la Universidad Nacional Autónoma de México, para asesorar a los inconformes.  

“Es un gran paso para la defensa del agua fue el acuerdo para que no se publique el estudio hasta que no se llegue a un acuerdo de las dos partes”, afirmó Felipe Rodríguez.

El geólogo de la UNAM tendrá varias reuniones con los expertos de Conagua en donde les va a mostrar todas las inconsistencias halladas en el documento.

“Nosotros estábamos solicitando un nuevo estudio hecho por la UNAM completamente, luego que la Conagua manifestara que no tiene recursos para hacer nuevos análisis. Nosotros les decíamos que la ciudadanía de General Cepeda y de Parras está dispuesta a pagar”, propuso.

“Primero tenemos que echar el estudio preliminar que hizo Aguas de Saltillo y después ya, haremos un estudio nuevo”, dijo. Un estudio nuevo tiene un costo alrededor de 5 millones de pesos, señaló el activista.