Francisco Muñiz / Cortesía
Un papá ejemplar que ha guiado a Mónica y José Dibildox Hassaf por el camino del triunfo dentro del golf

Podría decirse que ‘detrás de una carrera deportiva exitosa, siempre hay un gran padre’ es una frase trillada, sin embargo, José Dibildox Núñez es claro ejemplo de que es una cita correcta y llena de verdades.

Profesional de golf, inculcó en sus hijos Mónica Dibildox Hassaf y José Dibildox Hassaf el amor por el deporte de los bastones, discilina en la que hoy destacan y se encaminan al profesionalismo.

Te quiero mucho papá, gracias por hacerme el hombre y el golfista que soy. Sin ti nada sería posible”.
José Dibildox Hassaf.

Son incontables los triunfos de los Dibildox Hassaf en los campos, ambos fueron becados por Universidades de los Estados Unidos gracias a este deporte y siguen firmes en el sueño de convertirse en profesionales de golf. Todo, siempre bajo el cobijo y ejemplo de su padre.

“Él es mi motivación al 100 por ciento desde el inicio. Mi papá fue profesional y me traían con él desde chiquitita, crecí en un campo de golf. Poco a poco me fue metiendo en el deporte, comencé siguiéndolo y viendo sus torneos hasta que empecé a practicarlo también. Lo llevo en la sangre, en mi corazón y en mi vida”, señaló Mónica.

“Por él es que yo estoy quí, por él es que yo juego golf y creo en el golf. Sinceramente si no fuera por él yo no estaría aquí, pero gracias a él es que jugo golf y seguiré jugando golf”, dijo José.

Ambos comenzaron desde muy pequeños, crecieron viendo jugar a su padre y ahí nació el amor por este deporte. Rápidamente destacaron y comenzaron su colección de trofeos, pero ha habido momentos únicos que compartieron cin su papá.

“Hemos vivido casi todo juntos, afortunadamente he tenido la oportunidad de cosechar muchísimos éxitos y la mayoría de ellos han sido acompañada de mi papá. Tuve la oportunidad de ganar medalla de oro en la Olimpiada Nacional, califiqué a mundiales, hice récords en México… en todo mi papá estuvo ahí conmigo”, recordó Mónica.

El amor y el cariño que te tengo siento que en palabras no se puede describir. Gracias a él y todo su apoyo soy la mujer fuerte y de mucho valor que hoy soy”.
Mónica Dibildox Hassaf.

“Obviamente no siempre se gana, hubo experiencias donde uno toca el piso, derrama lágrimas después de trabajar tan fuerte y mi papá siempre estuvo ahí para hacerme entender que lo mejor estaba por venir”, agregó.

“Uno de los mejores momentos fue el año pasado cuando jugué una calificación para entrar al US Amater, ya lo había intentado y no había logrado calificar, pero en la segunda edición le dije ‘vamos con todo papá, tú caddeame, quiero ganar y se que tú m puedes ayudar porque conoces mucho el campo’. Los primeros 18 hoyos tiré 70, iba como en séptimo u octavo lugar; ese mismo día teníamos que jugar 18 hoyos más, un torneo de un solo día de 36 hoyos, en esos segundos tiro 66 para un total de menos 8 y gané por 2 o 3 golpes la calificación.

“Los dos lloramos porque era algo que habíamos trabajado hace tiempo, sinceramente la preparación fue de los dos, física y mentalmente para ese torneo. Eso me dejó muy marcado a mí”, compartió José.

Hoy Mónica y José Dibildox Hassaf son atletas de élite, formados por una familia amorosa y un padre ejemplar, quien, junto a su Madre Mónica Hassaf, les enseñó grandes valores que practican dentro y fuera de los campos de golf.

Carlos R. Verástegui

Egresado de la Generación XXV de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Con 10 años de experiencia en cobertura del deporte amateur y profesional de Saltillo y la región. Se desempeña como reportero y CoEditor de la Sección EXTREMO del Periódico VANGUARDIA.