Ayer por la mañana, en su rueda de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que contra lo que Donald Trump afirmó, en el sentido de que México está pagando por el muro fronterizo, en la llamada que sostuvieron no se trató ese tema, en cambio, dijo, fue un diálogo respetuoso y de amistad.

Además aseveró que trataron el tema migratorio y la probabilidad de alcanzar acuerdos de inversión para lograr proyectos productivos, crear empleos en México y en los países de Centroamérica, para ello sostuvo que en el presupuesto –que se presentará mañana– habrá recursos económicos por al menos 5 mil millones de dólares para el arranque de esos proyectos; un viaje a Washington sería con el objetivo de suscribir un acuerdo con ese propósito, reafirmó AMLO.

Sobre los éxodos iniciados en octubre y noviembre, conformados en su mayoría por población trabajadora, jóvenes que viajan con sus familias huyendo de la violencia y persecución de sus países de origen, los estudios realizados por sectores académicos comprueban que la criminalización que se ha hecho de ellos es injusta y falaz, por lo que es más que reprobable la tiranía y el trato inhumano que han ejercido contra ellos algunos gobiernos, como el panista de Baja California.

En estos días la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) informó que tiene 48 mil solicitudes de refugio por resolver y que el gobierno de Peña Nieto tenía rezagadas 22 mil solicitudes presentadas en 2017, y de este año suman 26 mil más, lo que refleja el acelerado crecimiento que ha provocado un rezago ocasionado principalmente por la falta de recursos humanos y financieros de la Comar, que a pesar de las adversidades afronta la difícil situación buscando formas de eficientar los procedimientos para resolverlos, para lo que requieren no sólo recursos sino criterios técnicos a fin de agilizar los procedimientos.

Al gobierno mexicano se le han presentado 3 mil 200 solicitudes de protección en la condición de refugiados de hondureños y salvadoreños; la legislación vigente establece un periodo de hasta 45 días hábiles, prorrogables por un periodo igual, para resolver las solicitudes, así que la paciencia es el mejor recurso del que deben armarse los solicitantes, ya que de las peticiones tramitadas este año, el Gobierno concedió la protección en 796 casos.

De los censos que se han levantado se deduce que al menos 10 mil migrantes centroamericanos transitan por México, según las cifras de la Secretaría de Gobernación y de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

El Colegio de la Frontera Norte (Colef), especializado en investigaciones de migración, presentó un estudio del tema en el que asegura que la caravana no representa amenaza alguna ni al sistema de salud ni al de seguridad, y que las escaramuzas y ataques que se han presentado han sido más bien a causa de la falta de coordinación institucional de los gobiernos.

El Colef sugirió un plan de acción basado en al menos cinco líneas: salud, seguridad, coordinación institucional, modelos de acción para enfrentar la contingencia, capacitación de recursos humanos y albergues alineados a las recomendaciones internacionales.

Una buena respuesta hacia la crisis migratoria en Tijuana la ofreció la industria Maquiladora de Exportación que propuso contratar a 600 migrantes en Tijuana, y manifestaron que la contratación de mil 500 haitianos migrantes que llegaron a esa frontera hace 2 años se hizo de acuerdo al perfil de quienes deciden quedarse en México, que incluye tanto al sector de manufactureras como el comercio, turismo y el agroalimentario.

Soluciones a la crisis migratoria sí hay, lo que hace falta es voluntad política y humanitaria para efectuarlas y AMLO está mostrando que las tiene.