Este año tres jugadores podrían ser acreedores a la distinción

La NBA afronta una reñida lucha por el premio al Jugador Más Valioso de la temporada (MVP), la distinción individual más importante del baloncesto estadounidense. Si el año pasado Stephen Curry fue votado por unanimidad, esta campaña la incógnita es total.

Por primera vez en la historia, tres jugadores registran al menos diez triples dobles, esto es, cifras de dos dígitos en tres de las cinco estadísticas del baloncesto (puntos, rebotes, asistencias, tapones y recuperaciones). Lebron James, de Cleveland Cavaliers; James Harden, de Houston Rockets, y Russell Westbrook, de Oklahoma City Thunder, protagonizan la pugna.

Westbrook está cerca del récord de Oscar Robertson, que en la campaña 1961-1962 consiguió promediar un triple doble durante todo el año (41 en total). El base de Oklahoma lleva 35, el último de ellos perfecto, sin fallar ningún tiro.

Un poco más lejos, con 19, se encuentra Harden. Pero su logro podría ser otro: igualar a Nate Archibald, que fue líder de anotaciones y asistencias en la misma temporada (1972-1973). El de los Rockets promediaba hasta el jueves 29,4 puntos por partido, con 11,2 asistencias.

LeBron James, por su parte, no necesita demasiada presentación. Baste decir que ya fue cuatro veces MVP, y que es tercero en la sorprendente carrera de los triples dobles, con 10 esta temporada.

Al trío podría sumársele Kawhi Leonard, el alero de San Antonio Spurs, que está entre los diez primeros anotadores de la Liga pero es al mismo tiempo de los mejores defensores del campeonato.

Entonces, ¿quién debería ganar?

"No sé cuántos ejemplos necesitas aquí", dijo Mike D'Antoni, técnico de Houston Rockets, que se inclina por Harden: "Te da un ejemplo todas las noches. Si hay algo mejor, no lo he visto", agregó.

Harden fue segundo en la votación de hace dos años. Preguntado recientemente sobre el premio, respondió: "No me importa. Está fuera de mi control. Lo que controlo es salir, lanzar, divertirme y ganar partidos".

Por el lado de Westbrook, hay una desventaja: su equipo marcha sexto (41-30) en la Conferencia Oeste. Hay que remontarse a la temporada 1981-1982 para encontrar a un MVP con equipo tan abajo en la clasificación: los Rockets de Moses Malone.

Otro dato que no juega a favor ni de Harden ni de Westbrook es la estadística de pérdidas, que Harden encabeza tras romper su propio récord en una temporada, seguido muy de cerca por Westbrook, que con su porcentaje podría establecer un nuevo registro este año.

James es el octavo máximo anotador, con 26 puntos por partido. Además, tiene un porcentaje de 8,8 asistencias y 8,3 en rebotes y su equipo lidera la Conferencia Este (46-24).

Pero James, que en los últimos ocho años siempre estuvo en el podio, podría resultar un nombre muy familiar para los votantes. La estrella de los Cavalliers ha tenido descansos en la temporada, mientras que Westbrook y Harden no, lo que también podría jugar en su contra.

Leonard registra la mejor marca anotadora de su carrera y podría ser elegido por tercera vez consecutiva como Jugador Defensivo del Año, mientras que los Spurs tienen aún posibilidad de alcanzar a Golden State con el mejor registro de conferencia.

Pero ni a los Spurs ni a Leonard les gusta hablar demasiado de los premios individuales, una potencial desventaja para su aspiración. Porque en las próximas tres semanas, en la NBA solo se hablará de eso.